Seminarios Diocesanos «Redemptoris Mater»: instrumentos de evangelización

Confirma el rector del de Madrid, Juan Fernández

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MADRID, domingo, 19 marzo 2006 (ZENIT.org).- Es una realidad aún joven, pero el Seminario «Redemptoris Mater» de la capital española ya se revela como un instrumento de evangelización para el mundo.



El 19 de marzo, festividad de San José, en España se celebra la Jornada del Seminario. Este año coincide con el V Centenario del nacimiento de San Francisco Javier, patrono universal de las misiones.

Por ello, desde el episcopado español, se propone en esta Jornada al santo navarro como icono de escucha y respuesta a la llamada que Dios está haciendo hoy, y como enviado a evangelizar.

Éste es uno de los rasgos distintivos de los seminarios «Redemptoris Mater» --ya hay 64 en los cinco continentes-- que promueve el Camino Neocatecumenal, de cuyas comunidades han surgido 3.000 sacerdotes, 1.100 de ellos formados en tales seminarios.

El primer Seminario Diocesano Misionero «Redemptoris Mater» fue erigido por el cardenal Poletti, entonces vicario de Su Santidad para la diócesis de Roma, el 14 de febrero de 1988. Se respondía así a la necesidad de presbíteros diocesanos para la Nueva Evangelización.

Sólo un año después iniciaba su andadura el Seminario «Redemptoris Mater» de Madrid (en el curso 1989-1990), cuyos seminaristas empezaron viviendo, provisionalmente, en casas de familias del Camino Neocatecumenal. Eran entonces 28 candidatos de 8 naciones.

En el curso 1990-1991 la cifra aumentó a 53 seminaristas de 18 naciones. Por la necesidad de contar con un lugar adecuado para la formación específica al sacerdocio, los seminaristas se trasladaron al convento de los dominicos San Pedro Mártir, donde residen desde entonces en un área separada, a falta de casa propia.

Desde el curso 1993-1994 hasta el presente la cifra de seminaristas de este seminario de Madrid se mantiene estable en torno a los 80 seminaristas en formación, procedentes de una veintena de países. Todos pertenecen a una Comunidad Neocatecumenal en sus lugares de origen.

Hay rasgos específicos que dibujan el perfil de los seminarios «Redemptoris Mater»: son diocesanos a todos los efectos, por lo que están plenamente bajo la jurisdicción del obispo, quien designa sus formadores; son misioneros, de forma que todos sus miembros tienen disponibilidad para ir a cualquier lugar del mundo; son internacionales, pues los seminaristas proceden de distintas naciones y así se van preparando para su misión en todo el mundo.

A ello se suma uno de sus elementos más característicos: combinar el Seminario --como ámbito propio para la preparación al presbiterio-- y la Comunidad Neocatecumenal --como espacio para revivir el bautismo recibido--, «de forma que el seminarista crece en esa simultaneidad», explica Juan Fernández, rector del Seminario «Redemptoris Mater - Ntra. Sra. de la Almudena» de Madrid, a Zenit.

En esta sede, en el curso 2005-2006, hay 78 seminaristas de 18 naciones: 37 son de España, el resto de Chile, China, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Francia, Guatemala, Italia, México, Nicaragua, Paraguay, Perú, Polonia, República Dominicana, Uruguay y Venezuela.

Tras un proceso de discernimiento --que puede durar uno o varios años-- y una convivencia internacional, los aspirantes al sacerdocio son distribuidos atendiendo a las necesidades de cada Seminario, procurando un equilibrio entre el número de seminaristas, su idioma, preparación académica, etc.

En la etapa de formación filosófico-teológica es peculiar de los Seminarios «Redemptoris Mater» la realización de una experiencia de itinerancia en un equipo de evangelización, ya sea en España o en otros países, o ayudando a un sacerdote en su tarea pastoral.

En cualquier caso, todo el itinerario formativo conjuga las dimensiones espiritual, humana, intelectual y pastoral. «La acción pastoral es para los seminaristas el horizonte de su formación espiritual, humana, y de su trabajo intelectual», subraya Juan Fernández.

Del Seminario Diocesano Misionero «Redemptoris Mater» de Madrid ya han sido ordenados 98 sacerdotes de 21 nacionalidades, «dispuestos a atender las muchas peticiones dirigidas al señor cardenal Antonio María Rouco Varela procedentes de distintos países, así como a quedarse en la diócesis el tiempo que él determine», explica su rector.

Actualmente, de estos 98 sacerdotes más de la mitad ya están en misión (18 en Norte y Centroamérica, otros 18 en América del Sur, 11 en África, Asia y Europa, y finalmente 14 en distintos puntos de España).

Y es que este Seminario «quiere ser un instrumento al servicio de la diócesis, orientado especialmente a cultivar las vocaciones de quienes, bajo la llama del Espíritu Santo, han madurado una opción preferencial por la evangelización a todos los pueblos», concluye su rector.

El Camino Neocatecumenal, cuyos estatutos fueron aprobados por la Santa Sede el 29 de junio de 2002, está «al servicio de los obispos diocesanos y de los párrocos como una modalidad para redescubrir el sacramento del Bautismo, y de educación permanente en la fe».

El Camino comenzó en 1964, cuando Kiko Argüello, entonces joven pintor, siguiendo las huellas del padre Charles de Foucauld, dejó todo para vivir entre los más pobres, en las barracas de Palomeras Altas, en la periferia de Madrid. También es iniciadora del Camino Carmen Hernández; les acompaña actualmente el padre Mario Pezzi.

Actualmente existen unas 20.000 comunidades del Camino Neocatecumenal en más de 6.000 parroquias de 900 diócesis, que agrupan a cerca de un millón de católicos. En su seno --aparte de la cifra de sacerdotes mencionada-- han surgido 1.500 seminaristas y 5.000 religiosas.