“Si el ADN diseña un ser humano, se le debe defender desde su concepción”

III Jornadas de Bioética en la Universidad Católica de Murcia, España

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MURCIA, martes 25 de enero de 2011 (ZENIT.org).- “Tenemos la certeza de que el mensaje impreso en nuestro ADN es un programa biológico que contiene todas las instrucciones para desarrollar un ser humano completo y hacerlo funcionar durante toda su vida. Esta certeza nos debe conducir a preservar y promocionar los derechos de cada individuo desde el mismo momento de su concepción”, dijo Agustín Ruiz doctor en Medicina y Cirugía, en las III Jornadas de Bioética de la Universidad Católica de Murcia, España.

La Universidad Católica San Antonio de Murcia (UCAM), clausuró el 21 de enero sus III Jornadas de Bioética, en las que participaron numerosos expertos como el coordinador de la Unidad de Medicina Fetal de la Región de Murcia, del Hospital Virgen de la Arrixaca, Juan Luis Delgado; o el obispo de Bilbao, Mario Iceta Gavicagogeascoa.

En la clausura de las Jornadas –informa a ZENIT la UCAM- intervinieron la rectora de este centro académico, Josefina García; el vicerrector de Extensión Universitaria, Antonio Alcaraz; y la directora del Máster Oficial de Bioética de la UCAM, Gloria María Tomás.

La rectora de la Universidad Católica señaló como bases sobre las que se asienta la UCAM, el respeto de la persona y la defensa de la vida humana, “mensaje que hacemos llegar a nuestros alumnos”, destacó.

La directora del Máster de Bioética, que leyó las conclusiones, señaló que la Bioética debe ayudar a fundamentar las normas que regulan el derecho a la vida del ser humano desde su concepción, siendo los Códigos de Ética y Deontología de médicos y enfermeros fuente imprescindible de inspiración en el trato de los sanitarios con los pacientes.

Gloria Tomás extrajo la idea, debatida durante las Jornadas, de la necesaria revisión de la terminología empleada en las normas que regulan el derecho a la vida y la protección del ser humano desde su concepción, desterrando palabras que, como interrupción del embarazo o preembrión, para referirnos al aborto y al embrión en su primera fase de desarrollo respectivamente, inducen a error sobre su verdadero significado.

El director del Instituto de Antropología y Ética de la Universidad de Navarra, Sergio Sánchez Migallón, abrió la última jornada hablando sobre “Bioética y persona”.

El ponente, explicó la ambigüedad de la Neuroética, mostró esta disciplina entendida como un diálogo ideal entre la Neurociencia y la Ética, de una triple manera: como una oportunidad, una necesidad y una difícil tarea.

“Como una necesidad, y ello a su vez por tres motivos; uno de ellos porque los riesgos de que la tecnología neurocientífica lesione la dignidad humana son grandes y de consecuencias individuales  y sociales difícilmente calculables”, aseveró el ponente.

Por su parte, el obispo de Bilbao Mario Iceta Gavicagogeascoa definió su conferencia como una reflexión sobre la ética adecuada para una adecuada bioética, y aseguró que una ética que no habla de la verdad, del bien…, ya de entrada no es una ética. “Es como hablar de derecho sin hablar de leyes”, afirmó.

Estas III Jornadas en Bioética se abrieron el 19 de enero bajo el título “Temas claves en la bioética contemporánea III”.

En el primer panel de expertos participaron el coordinador de la Unidad de Medicina Fetal de la Región de Murcia, Juan Luis Delgado; el especialista en Ginecología y Obstetricia del Hospital Punta de Europa, Algeciras; el presidente de la Comisión Deontológica de Ginecólogos por el Derecho a Vivir, Esteban Rodríguez; y el psicólogo y especialista en Terapia de pareja y familia, Tasio Pérez.

Juan Luis Delgado habló sobre “El diagnóstico prenatal ¿una puerta abierta a la eugenesia?”. Aseguró que el diagnóstico prenatal es un acto médico de información científica, que puede orientarse de diversas formas. Delgado aseveró que “las técnicas de diagnóstico prenatal no deben considerarse ilícitas por sí mismas, sino los actos realizados en prejuicio de la vida fetal a partir de un diagnóstico previo”.

Esteban Rodríguez disertó sobre la malversación de la realidad científica en adaptación a la terminología política. Aseguró que “la implantación de estrategias de cribado o selección prenatal unidas a las leyes que amparan la destrucción de la vida humana antes del parto en todo el mundo, están dando lugar a un número creciente de abortos”.

Y añadió que el agente sanitario que participa en dichos programas “se ve convertido en un cooperador necesario del aborto que justifica en el supuesto de ‘riesgo fetal’”, aseguró.

Tasio Pérez centró su ponencia en el aborto y la salud mental. Explicó que hay sospechas más que razonables que demuestran la relación entre el aborto inducido y los problemas psíquicos posteriores. “Ansiedad, depresión, trastornos de estrés postraumático, presentan mayores tasas en mujeres que han abortado”, indicó.

El doctor en Medicina y Cirugía, y director científico de Neocodex SL, Agustín Ruiz, abrió el segundo panel de expertos en el que disertó sobre “¿Seres humanos=Genoma?”. Respecto al Proyecto Genoma Humano, el conferenciante reseñó que no está terminado, y que su objetivo fundamental es “conocer la base molecular de los estados de salud y enfermedad de los seres humanos”.

Remarcó que la variabilidad de la secuencia de ADN humano “nos corrobora el carácter único e irrepetible de cada individuo”, y añadió que “tenemos la certeza de que el mensaje impreso en nuestro ADN es un programa biológico que contiene todas las instrucciones para desarrollar un ser humano completo y hacerlo funcionar durante toda su vida”.

“Esta certeza nos debe conducir a preservar y promocionar los derechos de cada individuo desde el mismo momento de su concepción”, afirmó.

Roberto Germán, en su conferencia “Retos y carencias de la FIV: los embriones congelados”, afirmó que “en la transmisión de la vida a un mero proceso de producción va implícita la instrumentalización del hijo”. El doctor en Medicina Modesto Ferrer disertó sobre ‘La falacia del preembrión’. El presidente del Círculo de Escritores Cinematográficos, Jerónimo José Martín, reflexionó sobre el aborto en el cine contemporáneo.