Siberia Oriental recupera la catedral convertida en sala de baile

La diócesis más grande del mundo

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MOSCU, 11 sep (ZENIT.org).- La diócesis más grandes del mundo, la administración apostólica de Siberia oriental, cuenta desde el pasado viernes con una catedral propia en la ciudad de Irkutsk. La solemne concelebración eucarística de consagración fue presidida por el enviado especial, el cardenal Jan Pieter Schotte, secretario general del Sínodo de los Obispos.



Con el purpurado belga concelebró el administrador apostólico de Siberia oriental, el obispo Jerzy Mazur. Este territorio eclesiástico, erigido en mayo de 1999, separándose de Siberia occidental cubre una superficie de 10 millones de kilómetros cuadrados.

Del total de un millón de habitantes, unos 50 mil han recibido el bautismo en la Iglesia católica. Después de que la antigua iglesia de Irkutsk fuera transformada por el régimen comunista en una sala de conciertos, la ciudad tendrá de nuevo un lugar de culto, consagrado al Corazón Inmaculado de María. La catedral podrá acoger a más de quinientos fieles. Entre los presentes en la solemne celebración se encontraban también representantes de la obra de derecho pontificio «Ayuda a la Iglesia Necesitada», que ha ofrecido una decisiva contribución para la construcción de la catedral.