Siria: La liberación de los dos obispos ortodoxos, entre deseo y realidad

Una negociación positiva que no llega a término

Roma, (Zenit.org) Robert Cheaib | 1465 hits

“La esperanza llega a nosotros vestida de andrajos para que le confeccionemos un vestido de fiesta” (Paul Ricoeur). Hemos esperado tanto la liberación de los dos obispos sirios secuestrados el lunes 22 de abril. La aprensión insostenible por su secuestro y la real dificultad de comunicación con fuentes múltiples para contrastar la noticia, nos llevaron a esperar que los espejismos pudieran saciar nuestra sed de buen resultado.

En el instante en que salió la noticia en el sitio Oeuvre d’Orient, ZENIT-Edición Árabe estaba entrevistando a un sacerdote sirio di Aleppo (cf. El diario de un cura de Aleppo). En pocos instantes recibimos varias comunicaciones y confirmaciones de Siria sobre la cumplida liberación. El sitio de Russia Alyawm había difundido también detalles proporcionados por fuentes locales que afirmaban que “autoridades políticas y religiosas han intervenido sobre la cuestión y han hecho presión para liberar a los dos obispos», y que tras “fatigosas negociaciones” se había llegado a un acuerdo de liberar a los dos prelados.

Hacia las 23,20 del martes 23 abril sin embargo ZENIT logró finalmente ponerse en contacto con una fuente que colabora estrechamente con el metropolita ortodoxo de Aleppo, monseñor Boulos el-Yazgi. La fuente desmintió la noticia de la liberación y declaró: «Ha habido una gran confusión en la difusión de noticias contradictorias […] porque aquí [en Aleppo] las comunicaciones se interrumpen a menudo».

«Hemos decidido deciros la verdad sobre la no lograda liberación para que el caso de los dos obispos secuestrados no sea archivado prematuramente», añadió.

Y a la pregunta sobre el status quo de las negociaciones, la fuente ha subrayado: «Ninguna novedad en absoluto. Los dos obispos no han sido liberados y no tenemos noticias precisas sobre el lugar en el que se encuentran».

Comunicado conjunto de los dos patriarcas

Además, en evitación de cualquier equívoco, el patriarca ortodoxo de Antioquía y todo el Oriente, su beatitud Mar Ignatius Zakka I y el patriarca siro-ortodoxo de Antioquía y todo el Oriente, Mar Yuhanna Yazgi X, han emitido un comunicado oficial conjunto que presenta las circunstancias del secuestro del lunes. Los dos obispos, Gregorios Yuhanna Ibrahim y Boulos el-Yazgi, estaban "en la carretera de vuelta a Aleppo de una misión humanitaria". Los dos obispos estaban probablemente empeñados en tratar la liberación del padre Michel Kayal, un jovencísimo sacerdote armenio y el padre Maher Mahfuz, un sacerdote ortodoxo, secuestrados el 9 de febrero de 2013.

En su comunicado, los dos patriarcas subrayan que los cristianos en Siria «son un componente esencial del tejido de los pueblos que le pertenecen. Estos sufren con todo sufriente».

El comunicado dirige un sentido llamamiento a los secuestradores para que "respeten la vida de los dos hermanos secuestrados" e invitan a todos a «desistir de todos los actos que diseminan división religiosa y confesional entre los hijos de la única nación».

Los dos patriarcas expresan también su comprensión por "la preocupacíón que grava los ánimos de los cristianos a causa de tal evento" y les invitan a la paciencia y a la confianza en Dios, recordando que «la defensa de nuestra tierra se da en primer lugar a través del perseverar en ella, y mediante el trabajar para hacerla una tierra de amor y de pacífica convivencia».

El comunicado no olvida dirigir un enésimo llamamiento a todo el mundo para que trate de “poner fin al drama que se desarrolla en la amada Siria».

Los patriarcas Zakka y Yazgi invitan también a los connacionales musulmanes a colaborar juntos y rechazar usar a los seres humanos como objetos, «ya sea como escudos humanos en los combates, ya sea como mercancía de intercambio económico o político».

Un llamamiento por último se dirige a los mismos raptores recordándoles que los dos secuestrados son «apóstoles del amor en el mundo». Como testimonio del calibre de los dos obispos raptados no están solo las palabras, sino «su empeño religioso, social y nacional». La invitación entonces es a «colaborar para que este asuntos doloroso sea gestionado lejos de toda violencia que sirve solo a los enemigos de la nación».

…nuestra esperanza está todavía vestida de andrajos… pero como dice uno de los últimos pensamientos, publicado el 19 de abril, por monseñor Gregorios Yohanna Ibrahim en su página de Facebook: «La esperanza… es una pequeña ventana, pero a pesar de su pequeñez, abre horizontes immensos hacia la vida».

Traducido del italiano por Nieves San Martín