¡Siria necesita evolución, no revolución!

El hermano Firas Lutfi, joven franciscano sirio, cuenta cuál es el cambio que realmente necesita su paí­s y la dificultad de reconstruir el alma herida de sus connacionales

Roma, (Zenit.org) Naman Tarcha | 867 hits

Mirada fija, presencia calmada, diálogo franco, una vida dedicada a servir a los últimos tras las huellas de san Francisco. Es una figura que conmueve la del joven franciscano Firas Lutfi. Hijo de Hama, la ciudad que ha vivido en los años '80 la destrucción ha causa de un golpe de estado fallido, el fraile, mientras su familia se dividía entre Hama y Homs, ha servido a la principal parroquia católica desde 2004 hasta que comenzó la crisis siria en su amado país. ZENIT lo ha entrevistado.

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Las elecciones sirias han tenido una participación significativa a pesar de las amenazas y el terrorismo. ¿Hay muchas ganas de un cambio?
-- Fray Firas Lutfi: Siria, como todos los países del mundo, necesitaba un cambio, pero para modernizar el país no era necesaria una revolución sino una evolución. Europa ha atravesado guerras mundiales devastadoras antes de alcanzar una cierta democracia y considerar el ser humano al centro. Mi país siempre ha estado en medio de conflictos y guerras que han tocado nuestra región desde el inicio de los siglos; ha sido objeto de contenciones y conflictos entre las fuerzas regionales y al mismo tiempo una de las regiones donde han pasado más civilizaciones, con consecuencias negativas pero también positivas, ofreciendo mucha riqueza y diversidad mereciendo así ser considerada la cuna de muchas civilizaciones. Siria durante 400 años ha permanecido bajo la ocupación otomana y después la ocupación francesa, obteniendo su independencia hace solo 30 años. Entonces ¿cómo se puede pedir a un país tan joven ser libre, independiente, estable, democrático al 100%?

¿Por qué occidente ha impedido a los sirios votar en el exterior, definiendo las elecciones 'una farsa'?
-- Fray Firas Lufti: Occidente no consigue comprender dos cuestiones: la primera es que los países en vías de desarrollo necesitan el tiempo necesario para los cambios, no se puede pedir a un niño competir en un maratón o atravesar el mar antes de que crezca y pueda ser autónomo. La segunda cuestión es la independencia: hoy todos los sirios luchan contra la violación de la soberanía siria y la ingerencia, porque creen que esta tierra bendecida es su tierra, la tierra de sus antepasados, y tienen el derecho de vivir con dignidad. El modelo democrático en los países árabes es diferente al occidental. La diferencia es precisamente en la forma de pensar. Occidente se concentra en la persona y en el individualismo mientras que en las sociedades mediorientales se vive aún con el concepto de Pater Familia, de la comunidad, de las tribus. La democracia de la que hablamos es la elección del líder sobre el que se acuerda por el bien común y lo mejor para el país. Por eso debemos respetar las características y las particularidades de los pueblos sin querer aplicarles el sistema de otros países.

Todos hablan en nombre de los sirios, pero ¿qué quieren los sirios?
--Fray Firas Lufti: Había de siempre obstáculos que impedían el cambio y la modernización de nuestro país, en primer lugar la cuestión de la liberación de nuestros territorios de las alturas del Golán ocupado. Hasta hoy estamos en un estado de guerra para defender nuestro país de otro vecino que ocupa nuestros territorios, a pesar de las decenas de resoluciones de las Naciones Unidas que afirman nuestros derechos de tenerlos. El ciudadano sirio pedía un desarrollo del país a todos los niveles, y veía en el presidente y en el gobierno actual una verdadera esperanza por este cambio en un país rico de recursos pero afectado por la crisis económica mundial y de la corrupción. Todos estamos de acuerdo en la necesidad del cambio. Pero, ¿qué cambio? Para la oposición siria externa, representada por la coalición nacional y la oposición armada, este cambio viene a través de la violencia con el apoyo y la intervención militar externa del occidente; mientras que para el ciudadano sirio este hecho es inaceptable.

¿Occidente habla todavía de una revolución del pueblo sirio?
-- Fray Firas Lufti: Los sirios, de forma particular los cristianos, después de todos estos eventos están convencidos que lo que sucede es una destrucción del estado -no un cambio o mejora- y que se va hacia la transformación de un sistema político considerado por occidente una dictadura laica a una dictadura religiosa. Quizá al inicio algunos sirios se habían ilusionado, pero hoy todo está más claro como revelan los informes internacionales de las Naciones Unidas. El cambio se hace para mejorar, no para empeorar. Los cristianos quieren un verdadero cambio radical partiendo de una reforma constitucional, que ha sido efectuada y aprobada con un referéndum y después con una visión moderna del futuro del país donde la religión es para Dios y el país es de Dios.

¿Cuál es la situación de los sirios cristianos?  
-- Fray Firas Lutfi: Los sirios cristianos han gozado desde siempre de una libertad religiosa, podían practicar y realizar el culto libremente dentro y fuera de la iglesia, incluso en numerosas procesiones en las calles durante el mes mariano o en semana santa.
Obvio que en algunos casos se piden permisos como en todas partes, avisando a las autoridades, y esto es algo importante porque expresa tu fe en el respeto de las otras confesiones. Esta libertad religiosa está garantizada porque Siria es un estado laico y no es estado teocrático, porque si lo fuera el sirio cristiano sería ciudadano de clase B como en otros países árabes.
Y esto en un estado civil es una cuestión inaceptable en una sociedad que cree en la ciudadanía en la cuál tú y yo somos iguales, y a pesar de nuestras diferentes pertenencias étnicas o religiosas, tenemos los mismos derechos y deberes. Nunca hemos sufrido persecuciones o amenazas. Hoy las cosas han cambiado y el ejemplo evidente es la ciudad de Al Raqaa donde a los cristianos se les pide un impuesto para mantenerles con vida.

Algunos dicen que los cristianos sirios tienen una posición ambigua. ¿Qué quieren realmente?
-- Fray Firas Lutfi: Antes de la crisis siria los cristianos sirios tenían diferentes peticiones como por ejemplo que la cuestión de la constitución siria, que indica que el presidente de la República debe ser exclusivamente de fe musulmana.  Pero si queremos un estado con igualdad de los ciudadanos, la fe no debería ser un problema.
Los cristianos defienden el estado partiendo del principio de la ciudadanía, y si no fuera la ciudadanía la medida de la convivencia cualquier medida sería desequilibrada.
Soy una persona y no un número ni un porcentaje, he nacido en esta tierra y quisiera continuar viviendo aquí y el otro debería reconocerme como tal, no como huésped al que concede algunos derechos.

¿Hay persecución de cristianos?
-- Fray Firas Lutfi Quien pone en su punto de mira a los cristianos no son sirios, porque un sirio musulmán que ha vivido junto a su hermano cristiano, no puede hacerlo, sabe cómo vive, qué cree y cómo se comporta. Quien viene de fuera, los extremistas, llevan consigo un odio profundo hacia el diferente, y no ha conocido nunca un cristiano.