Siria: Un cristiano asesinado en Qusayr

Dos sacerdotes confirman el ultimátum a los cristianos

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ROMA, miércoles 13 junio 2012 (ZENIT.org).- En medio del conflicto armado entre el régimen y la oposición, la vida en Siria se pone cada vez más difícil para los cristianos. A la noticia del asesinato de un cristiano en Qusayr se une el ultimátum dado a los cristianos para que abandonen la zona por una facción armada de oposición-

El cristiano Maurice Bitar ha sido asesinado en Qusayr, cerca de la ciudad de Homs, donde la población cristiana --alrededor de mil personas de las más de diez mil que vivían allí antes del inicio de los actos de violencia- se ha visto obligada a huir tras el ultimátum lanzado por una facción armada, de las fuerzas de la oposición, liderados por el general Abdel Salam Harba, informa la agencia Fides.

Algunos cristianos, después de la advertencia, habían optado por permanecer en Qusayr, exponiéndose a riesgos considerables. Maurice Bitar ha sido asesinado por un francotirador, junto a otros tres hombres, al salir de casa para ir a comprar el pan para su familia. Los habitantes cristianos de Qusayr, señalan fuentes locales, sufren hostigamientos como la prohibición de salir a la calle o la obligación de “ceder el paso” si se encuentran con un musulmán, “como en los tiempos del califato otomano”, señala.

De hecho, la oposición armada, según lo confirmado por numerosos observadores en Siria y en el extranjero, poco a poco se está dirigiendo hacia una ideología sunnita extremista, de marca salafista. Las bandas y grupos militares que operan de forma totalmente independiente fuera de la coordinación del Ejército de Liberación de Siria son numerosas. El ultimátum lanzado por la facción de Abdel Salam Harba, por ejemplo, no ha sido ratificado por otros grupos: en un comunicado, la coordinación del Ejército de Liberación sirio, estacionado en Qusayr, se dice “conmocionado por la noticia” y rechaza el ultimátum, afirmando que no es responsable y que no lo comparte de ninguna manera.

Sin embargo, dos sacerdotes católicos que han huido en los últimos días de Qusayr, al ser contactados por la agencia Fides, confirman que han oído “con sus propios oídos” el ultimátum repetido y anunciado desde los minaretes de las mezquitas, y haber abandonado la ciudad junto con muchas familias de refugiados.

Según fuentes de Fides, “la situación en esta zona es insostenible y está expuesta a la anarquía total”. Los cristianos se enfrentan a una dura realidad: o unirse a la oposición, enrolando a sus jóvenes, o ser víctimas de acosos, discriminaciones, violencia. El destino de los cristianos de Qusayr, dice la misma fuente, pronto podría tocar a los diez mil fieles que viven en otros pueblos de la zona, como Dmeineh, Rableh y Hamra.