Sociedad de la información; ¿sociedad de la desinformación?

Opinan Rocco Buttiglione, Alejandro Muñoz-Alonso, Carlos Maribona y Ramón Pi

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MADRID, 28 octubre 2001 (ZENIT.org).- El ministro de la política Comunitaria de Italia, Rocco Buttiglione, clausuró este domingo el III Congreso Católicos y Vida Pública, asegurando que «la cuestión más decisiva de la sociedad de la información es la cuestión de la verdad».



La cuestión de la «verdad» en la así llamada era de la información se convirtió, de hecho, en la gran inquietud expresada por buena parte de los setenta conferenciantes que intervinieron en el encuentro, el más importante de su género en España.

La intervención del ministro-filósofo sirvió par clausurar el Congreso que reunió del 26 al 28 de octubre en la capital española a 30 políticos y eurodiputados, 44 directores y responsables de medios de comunicación y a 26 académicos. Los participantes superaron el millar.

El tema de esta tercera edición fue «Retos de la nueva sociedad de la información». Pudo seguirse por Internet en www.ceu.es/Fnd/congreso.htm.

«El hombre necesita comunicar --constató Rocco Buttiglione--, pero la comunicación tiene un contenido y ese contenido es verdadero o está equivocado. Cuando está equivocado no se pueden fundar juicios justos y no se pueden tomar decisiones justas».

«El problema de la democracia es hacer que se conozca la verdad --añadió Buttiglione--. El pueblo escoge bien cuando conoce la información veraz y esta es la esencia fundamental para que las democracias occidentales sigan viviendo».

El ministro denunció que vivimos en una sociedad con «exceso de información y pocos criterios de juicio. El exceso de comunicación converge en comunicación sin contenido. No podemos clasificarla ni distinguir la verdad de la falsedad y entender cuál es la información que necesitamos».

La sociedad de la información se transforma, así, en sociedad de la desinformación. Para Buttiglione, «la sociedad de la información se arriesga a convertirse en la sociedad del cotilleo,una sociedad con la risa generalizada que todo lo trasforma en cabaret, como la política».

Los medios de comunicación se han convertido en el principal mecanismo de socialización desbancando a la familia y el Estado, que en el pasado ejercían este papel, constató por su parte el senador español Alejandro Muñoz-Alonso al intervenir este domingo en el Congreso.

Muñoz-Alonso, quien es también catedrático de Opinión Pública de la Universidad San Pablo-CEU, subrayó la importancia de los medios de comunicación afirmando que «no hay democracia sin medios libres», y denunció la ausencia de crítica hacia los medios, abogando por una institución «que criticase constantemente a los medios para que se produjera un reciclaje ético de los profesionales».

En este sentido, el senador destacó que «sería conveniente abrir un debate permanente de análisis y reflexión sobre los contenidos de los medios».

Carlos Maribona, subdirector de ABC, denunció la contradicción que rige hoy día en el criterio de «verdad», utilizado por los medios de comunicación.

Para el sistema informativo, explicó, verdad es aquella noticia que «se reproduce con frecuencia en los medios de comunicación. Los desmentidos actualmente no tienen cabida en una sociedad que vive el momento y la inmediatez».

Para Ramón Pi, periodista, «en muchas ocasiones no se debe de confiar en lo que se dice en los medios, porque están influenciados por todo lo que les rodea, lo que provoca que en ocasiones los medios de comunicación son inadecuados para la función que se les presupone».

Pero Pi ha quiso arrojar un rayo de esperanza ante la situación de la verdad en esta cultura mediática: «hoy en nuestros días la ocultación de la verdad, sucede menos de lo que se piensa, porque con esta gran capacidad de la información, la verdad en poco tiempo se sabrá. La verdad siempre tiende a abrirse camino».