Suiza: La Iglesia, por la ratificación de una convención sobre maternidad

La Comisión Justicia y Paz destaca la importancia de la conciliación familia-trabajo

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BERNA, jueves 8 de septiembre de 2011 (ZENIT.org).– Trabajar por la igualdad entre los sexos, hacer compatible la vida profesional y la familiar, dar prioridad al bienestar de las madres y de sus hijos: con estos objetivos, la Comisión Justicia y Paz de la conferencia episcopal suiza apoya la ratificación de la Convención 183 de la Organización Internacional del Trabajo sobre la protección de la maternidad y la modificación del artículo 35º de la Ley federal sobre el trabajo referentes a las pausas de lactancia remuneradas.

En un documento, el secretario general de la Comisión suiza Justicia y Paz, Wolfgang Bürgstein, destaca la conveniencia de ratificar la C183 porque insiste en “el bienestar de la madre asalariada y del niño”.

“Es indispensable que se proteja el empleo de las mujeres durante esta fase de vida”, explica.

“En su aplicación, una protección jurídica así contribuye no sólo al bienestar de la familia, sino también a una sociedad promotora de la vida. Así, la protección de la maternidad constituye uno de los pilares de la política familiar”.

Respecto a la modificación de la Ley federal sobre el trabajo que se refiere a las pausas de lactancia remuneradas en el trabajo, recuerda que “en la legislación suiza, el tiempo necesario para la lactancia está reconocido como tiempo de trabajo pero su remuneración no está reglamentada”.

También señala las “numerosas ventajas de la lactancia” para la salud del niño y de la madre, y recuerda las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS): lactancia materna exclusiva hasta los seis meses porque la leche materna contiene todos los nutrientes necesarios para la nutrición hasta ese momento.

“A pesar de esta recomendación de la OMS, sólo el 14% de las mujeres en Suiza mantienen la lactancia materna todavía a los seis meses, según un estudio nacional de 2003”, indica.

“Para muchas mujeres, la vuelta al trabajo después de las 14 semanas de baja por maternidad representa una razón para detener o disminuir la lactancia materna”, lamenta.

“Medidas como las pausas remuneradas para la lactancia y poner a disposición infraestructuras necesarias para dar el pecho, sacar la leche y conservarla son por tanto muy importantes para promover la continuación de la lactancia materna”, concluye el prelado suizo.

La Comisión Justicia y Paz destaca también que “según la imagen cristiana del ser humano, cada hombre y cada mujer posee la misma dignidad”.

Y “la dignidad humana debe ser tomada en consideración en el lugar de trabajo, sobre todo si se trata de dependientes particularmente vulnerables”.

En este sentido, añade el texto, ratificando la convención 138, “Suiza podría acoger la oportunidad de promover la tutela de la maternidad tanto en el ámbito nacional como en el internacional , confirmando, así, su compromiso con los derechos humanos”.