Tierra Santa: obispos de Occidente piden coraje político para alcanzar la paz

Visita anual de la Coordinadora de Conferencias Episcopales de Europa y América

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JERUSALÉN, jueves 14 de enero de 2010 (ZENIT.org).- Los obispos de la Coordinadora de Conferencias Episcopales de Europa y América en Apoyo a la Iglesia en Tierra Santa pidieron este jueves coraje político para alcanzar la paz en Tierra Santa.

El llamamiento lo realizaron a través de un comunicado de prensa publicado tras su décimo encuentro anual con los ordinarios católicos en Tierra Santa, que en esta ocasión reunió durante cinco días y hasta hoy a 26 prelados y representantes.

“Instamos a todos a apoyar a los funcionarios públicos que toman iniciativas valientes por una resolución justa del conflicto -una solución de dos Estados con seguridad y reconocimiento para Israel, y un Estado viable e independiente para los Palestinos”, señala el comunicado.

Los obispos destacaron: “Para nosotros, no se trata sólo de política; es una cuestión de derechos humanos básicos”.

“A pesar de las heridas de esta tierra, el amor y la esperanza están vivos -añadieron-. La paz con la justicia está al alcance, pero los líderes políticos y todas las personas de buena voluntad necesitan valentía para lograrla”.

El representante de la Conferencia Episcopal Española en la Coordinadora, monseñor Joan Enric Vives, afirmó en este sentido que “hay que volver a hacer lo que a través de las Naciones Unidas ya se ha resuelto: hacer dos Estados con fronteras bien definidas y con seguridad y un estatuto internacional para la ciudad de Jerusalén”.

“Y es necesario que la comunidad internacional haga su aportación para que esto sea posible”, destacó.

“Hay que encontrar caminos de solución y caminos humanitarios de justicia y de paz en Tierra Santa -destacó, según informó la delegación de medios de comunicación del obispado de Urgel-. Hay que encontrar caminos justos para aquellos que siguen estando en la injusticia”.

Los obispos vivieron diversos encuentros, visitas, celebraciones y sesiones de trabajo, con una atención especial a la situación crucial en Jerusalén Este, a la confiscación de los bienes y los desalojos.

Acuerdos Santa Sede e Israel

Se reunieron con el Patriarca Latino de Jerusalén, Fouad Twal, y con el nuncio en Israel y delegado apostólico en Tierra Santa, monseñor Antonio Franco, con quienes trataron, entre otras cuestiones, la aplicación de los acuerdos entre la Santa Sede e Israel.

Los obispos mostraron su preocupación ante las grandes dificultades que tienen los religiosos para pasar temporadas en Tierra Santa para estudiar o trabajar, y consideraron que se está poniendo en juego la libertad de la Iglesia.

“Alentamos a la plena aplicación del Acuerdo Fundamental y la facilitación de visados a los agentes de pastoral para que la Iglesia cumpla con su misión”, destacaron en el comunicado final.

En las visitas a parroquias, a la Universidad de Belén y al seminario de Beit Sahour, los prelados escucharon las historias cotidianas de los cristianos que viven en Tierra Santa.

Constataron el creciente distanciamiento entre israelíes y palestinos, así como una falta de contacto humano que dificulta la confianza y el diálogo.

“La violencia, la inseguridad, la demolición de viviendas, los permisos y los problemas con el visado, el trazado del muro, la expropiación de tierras y otras políticas amenazan a la vez la solución de dos Estados y la presencia cristiana”, alerta el texto.

“Las soluciones son bien conocidas por los dirigentes, pero lo que se necesita es voluntad política y coraje”, destaca el comunicado, titulado “El coraje de alcanzar la paz en Tierra Santa”.

Sínodo sobre Oriente Medio

Los prelados piden en el comunicado “a los fieles de nuestras naciones que recen por la Iglesia en Tierra Santa, por una paz justa y el éxito del próximo Sínodo sobre Oriente Medio que es importante para toda la región y para el mundo”.

También animan a “conocer mejor la situación y a venir en peregrinación para presenciar la fe vibrante de las “piedras vivas” de la Iglesia local, el “Quinto Evangelio”.

“En la situación actual, es difícil mantener la esperanza -explican-, pero como cristianos, todos hemos nacido con Cristo en Belén; todos morimos y resucitamos a una nueva vida en Jerusalén”.

Por otra parte, se reunieron también con intelectuales y con miembros de Caritas Jerusalén y de otras instituciones internacionales de servicio y ayuda y de trabajo por los derechos humanos.

Y con representantes diplomáticos de Alemania y Francia y del Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel, así como con altos representantes de las instituciones gubernamentales israelíes y palestinas.

Los obispos, acompañados por el nuncio Franco, expresaron al jefe del gabinete del Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel, Danny Ayalon, las principales preocupaciones de las Iglesias cristianas ante la situación actual.



La aplicación del llamado “Nuevo Plan para Jerusalén” que se está llevando a cabo desde la aprobación de una resolución del Gobierno israelí de 2005 para los años 2006-2013, está permitiendo nuevos asentamientos judíos en la Ciudad Vieja de Jerusalén y demoliciones de casas palestinas.

Ello cambia el equilibrio existente en Jerusalén entre las tres religiones -musulmanes, judíos y cristianos- que consideran santa la ciudad.

Esperanzas

Por otra parte, los obispos también apreciaron los proyectos que impulsa el Patriarcado Latino de construcción de 72 viviendas en Beit Safafa, tuvieron un contacto esperanzador con la Universidad Católica de Belén y sus estudiantes, y visitaron los seminarios mayor y menor del Patriarcado en Beit Jala.

Para el secretario general del Consejo de Conferencias Episcopales de Europa, el padre Duarte da Cunha, los obispos europeos quieren expresar, con esta visita a Tierra Santa, “su deseo de entender mejor y mostrar los problemas de la gente en esos territorios”.

Se trata “al mismo tiempo, de ofrecer un signo tangible de la cercanía de nuestras Iglesias a los cristianos de Tierra Santa y de su amistad con las personas de Israel y Palestina”.

Para el sacerdote, esta visita supone un tiempo de “escuchar, con humildad, las alegrías y esperanzas, las necesidades y dificultades, no sólo de las diferentes comunidades cristianas y católicas presentes en Tierra Santa, sino también de las poblaciones de Israel y Palestina”.

El padre da Cunha aseguró que “la Iglesia en Europea necesita este tipo de encuentros para construir puentes de solidaridad y esperanza con las comunidades cristianas de los territorios palestinos y de Israel y para determinar mejor el tipo de intervenciones de apoyo a nuestros hermanos y hermanas cristianos”.

Iniciativa de la Santa Sede

La Coordinadora representa obispos católicos de conferencias episcopales de Europa y América del Norte.

Se formó en Jerusalén en el año 1998, a petición de la Santa Sede, y los obispos se encuentran cada año con los ordinarios de Tierra Santa.

A través de la oración, la animación a peregrinar a Tierra Santa y la persuasión política, los prelados de esta Coordinadora intentan mostrar su solidaridad con la Iglesia local, que se encuentra en un clima socio-político difícil.