Trabajadores en paro comieron con Benedicto XVI

Visita pastoral al puerto de Ancona

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ANCONA, lunes 12 de septiembre de 2011 (ZENIT.org).– Dieciséis personas, trabajadores de astilleros de Ancona y de empresas de la región de Las Marcas que se encuentran en estos momentos sin trabajo o asistidos por Caritas, comieron ayer con Benedicto XVI y con los obispos italianos.

El Papa pasó diez horas intensas en Ancona con motivo de la conclusión del 25º congreso eucarístico nacional italiano. En 2005, también clausuró el congreso eucarístico en Bari, igualmente en el Adriático: fue, recordó en su homilía, su primer viaje apostólico.

En estos momentos de crisis económica y social, el Pontífice realizó este gesto significativo en sintonía con su enseñanza sobre la caridad como resorte de la economía. El encuentro tuvo lugar a las 13,30 horas en el centro pastoral de Colle Ameno.

Benedicto XVI salió del helipuerto del Vaticano a las 8,30 horas del domingo para llegar 45 minutos más tarde al Muelle Wojtyla del puerto de Ancona.

La misa se celebró en la explanada del astillero, ante el horizonte del Mar Adriático, en presencia de 100.000 personas. El podio, como la cubierta de un inmenso velero impulsado por el soplo del Espíritu –representado por una paloma sobre el altar-, las flores y los objetos sagrados, azules y blancos, reflejaban estos colores del cielo y del mar, y de la Virgen María, bajo un intenso sol cuyo calor era atenuado por la brisa.

El Papa fue acogido por el presidente de la conferencia episcopal italiana, el cardenal Angelo Bagnasco, arzobispo de Génova.

La liturgia estuvo marcada por el recogimiento solicitado al principio de la misa: no hubo pancartas ni ovaciones, ni aplausos, ni ruidos de teléfonos móviles, para dar paso a la fuerza de la celebración: “Danos, Señor, el pan del Cielo”, era la súplica de la antífona del salmo, haciéndose eco del relato del don del maná al pueblo de Israel en el desierto.

Otro encuentro especial reunió a las 18 horas a los novios en torno al Papa, en la plaza del Plebiscito.

A las 16,30 horas, el Papa también se había encontrado con los organizadores de la visita pastoral y después, a las 17 horas, con familias y sacerdotes, en la catedral de San Ciriaco.

Sobre las 18,45 horas, el Pontífice partió en helicóptero desde el Muelle Wojtyla del puerto de Ancona, para llegar al Vaticano 45 minutos más tarde.

“Señor, ¿a quién iremos?”: esta pregunta del apóstol Pedro a Cristo, en la sinagoga de Cafarnaún, como señala el Evangelio según san Juan, fue el tema de esta semana y el evangelio de la celebración. El congreso se celebró simultáneamente en las diversas diócesis italianas.

Fue el 24º viaje de Benedicto XVI a Italia desde su elección en abril de 2005, y su segunda visita a la región central de Las Marcas, tras su visita al santuario de la Casa de la Virgen María en Loreto, en septiembre de 2007.

La tradición de la visita pastoral del Papa con motivo de la jornada de clausura del congreso eucarístico nacional italiano fue inaugurada por Pablo VI en 1977.

Por Anita S. Bourdin