Tras años de arresto, se pierde el rastro del obispo chino de Yongnian (Hebei)

Además las autoridades han detenido a un sacerdote de la misma diócesis

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YONGNIAN, viernes, 6 enero 2006 (ZENIT.org).- Se ha perdido el rastro del obispo «clandestino» de Yongnian, un suceso que eleva a tres la cifra de prelados «desaparecidos» de la provincia china de Hebei.



El miércoles dio la voz de alarma de esta última desaparición «The Cardinal Kung Foundation» (www.cardinalkungfoundation.org) en un comunicado recibido en Zenit.

Arrestado por el gobierno chino hace más de seis años (en diciembre de 1999), monseñor Han Dingxian estaba sometido a aislamiento en un hotel de gestión gubernamental en Yongnian. Los fieles a veces le veían por la ventana, si bien a él le estaba impedido contacto alguno con sus fieles o familiares.

Pero hace tiempo que ya no se tienen noticias de él; no se le ha vuelto a ver. «The Cardinal Kung Foundation» advierte de que el estado de salud de monseñor Han Dingxian ha sido precario.

La víspera de la solemnidad de la Epifanía del Señor, la agencia del Pontificio Instituto de Misiones Extranjeras («AsiaNews») --dirigida por padre Bernardo Cervellera, experto en el mundo chino-- recordó que el prelado, de 66 años, ha estado en prisión 20 años.

Con él se eleva a tres el número de obispos desaparecidos, todos de Hebei: monseñor Giacomo Su Zhimin, de 72 años, ordinario de la diócesis de Baoding, está desaparecido desde 1996; monseñor Francesco An Shuxin, de 54 años, auxiliar de la misma diócesis, fue arrestado y desapareció en 1997.

«Aunque se ha solicitado por personalidades religiosas y políticas internacionales, el gobierno chino jamás ha dado señal alguna de la situación de ellos», denuncia la agencia del PIME.

Junto a la noticia de esta última desaparición, «The Cardinal Kung Foundation» confirmó la detención de un sacerdote de la misma diócesis de Yongnian, el padre Wang Wenzhi, de 50 años.

Fue arrestado por oficiales de la seguridad china cuando terminó de celebrar una Misa en una casa privada el pasado 11 de diciembre en Fengfeng City –sudoeste de la ciudad de Handan, en Hebei--.

Desde entonces está retenido en el centro de detención del condado de Guangping.

El padre Wang Wenzhi forma parte del primer grupo de sacerdotes ordenados en la diócesis de Yongnian, hace dos décadas.

De hecho, el pasado 28 de diciembre, en el centro de detención de Guangping, celebró el vigésimo aniversario de su ordenación presbiteral. Por otro lado tres policías le escoltaron a visitar brevemente a su madre por la celebración de su octogésimo cumpleaños.

Tanto la citada fundación como fuentes de la agencia del PIME confirman que el sacerdote está siendo sometido a un «lavado de cerebro» y a sesiones políticas para convencerle de que se inscriba en la Asociación patriótica.

Hace 13 años el padre Wang Wenzhi fue arrestado; unos 18 meses permaneció detenido. El sacerdote es el mayor en edad de los 30 que tiene Yongnian.

La agencia del PIME alerta que desde hace meses la Asociación patriótica ha lanzado una violenta campaña para someter a obispos, sacerdotes y fieles y obligarles a que se adhieran a dicha estructura, «frecuentemente también bajo la amenaza de las armas».

En China el gobierno permite la práctica religiosa sólo con personal reconocido y en lugares registrados ante la Oficina de Asuntos Religiosos y bajo el control de la Asociación patriótica. De ahí la diferencia que afirman entre una Iglesia «oficial» y los fieles que tratan de salirse del citado control para ponerse en obediencia directa del Papa formando la Iglesia «no oficial» o «clandestina».

Hebei es la zona de mayor concentración de católicos en China, con aproximadamente un millón y medio de fieles («clandestinos» en fuerte mayoría).