Turquía: Inaugurada la fraternidad de Frailes Menores para el diálogo interreligioso

Con la presencia del ministro general de la Orden

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ESTAMBUL, lunes, 1 marzo 2004 (ZENIT.org).- Con la visita del ministro general de la Orden de los Frailes Menores (franciscanos) --el padre José Rodríguez Carballo--, el domingo se inauguró oficialmente en Estambul (Turquía) la Fraternidad «Santa María Draperis», una presencia orientada al diálogo ecuménico e interreligioso.



«Mis primeras palabras quisieran ser de gratitud al Señor por haber suscitado en vosotros la vocación para trabajar en esta Fraternidad llamada a ser un “lugar de encuentro y de diálogo” con el Islam y con la Iglesia ortodoxa --dijo el padre Rodríguez Carballo a los religiosos--. Gracias también a vosotros, queridos hermanos, por haber respondido a dicha llamada».

Con la iniciativa --prosiguió-- «estáis llamados a responder a una de las exigencias fundamentales de nuestra vocación y misión como Hermanos menores: ser artífices de diálogo y de comunión con “los de cerca” y con “los de lejos”».

Unos son «aquellos hermanos que aún profesando la misma fe (Iglesia ortodoxa), la manifiestan de modo distinto a nosotros», explicó el ministro general.

Pero los religiosos de la Fraternidad Internacional de Estambul también han de «ser constructores de puentes de encuentro y de comunión con aquellos que aún profesando como nosotros la fe en el “único Dios” forman parte sin embargo de una tradición bien distinta a la nuestra, como es el mundo islámico», aclaró.

Y es que el diálogo ecuménico e interreligioso --reconoció el ministro general de la OFM-- forma parte del «DNA de los Hermanos Menores».

«Por difícil que sea no podemos renunciar a él» --advirtió--, pues implicaría «comprometer seriamente nuestra fidelidad al Evangelio» como «diálogo amoroso de Dios con el hombre», «a la Iglesia del Vaticano II, que ha redescubierto en el diálogo el camino privilegiado de su misión entre los hombres, y a San Francisco que, después del encuentro con el Sultán, ha descubierto en el diálogo el único camino para encontrarse con el “prójimo” y con el “lejano”».

Finalmente invitó a los religiosos «a crecer constantemente en esta misión dialogante y ecuménica» de su vocación y a vivir entre sí una comunión auténtica y profunda, «pues nuestra vida en fraternidad es nuestro primer modo de evangelización» .

«Dejaos conducir por el Espíritu para entrar en comunión real con los otros, para abriros al misterio del otro, siendo “apacibles, pacíficos y mesurados, mansos y humildes, hablando a todos decorosamente, como conviene”», sugirió el padre Rodríguez Carballo.

La Fraternidad Internacional de Estambul «se caracteriza por la vida de oración, la acogida a los demás y el espíritu de hospitalidad. Continuando con el ministerio pastoral que ya realizan, los Hermanos estarán disponibles además para el servicio litúrgico en las diversas lenguas que ellos hablan, para charlas y dirección espiritual», aclararon sus superiores el pasado noviembre.

Además, «los fieles de todas las confesiones religiosas serán bien recibidos en los momentos de oración y de meditación» y «los Hermanos están abiertos a un diálogo respetuoso y fructífero con sus vecinos».

La fraternidad está formada por el padre padre Rubén Tierrablanca (México), el padre Gwenolè Jeusset (Francia), estudioso del Islam; el padre Claudio Ceccherelli, de origen italiano; el padre Jurgen Neitzert (Alemania), que ha estado trabajando en la asistencia humanitaria de los turcos que viven en Alemania; a ellos se sumará el padre Eleuthere Baharanyo Makuta (República Democrática del Congo),

La población de Turquía está compuesta en un 99% por musulmanes; menos de un 1% son cristianos: unos pertenecen a la Iglesia ortodoxa, representada por el Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, y los demás son católicos de rito armenio, bizantino o latino.