Un año nuevo lunar de justicia, paz y alivio al que sufre

Deseó el papa a quienes celebran la entrada del año del Dragón

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ROMA, domingo 22 enero 2012 (ZENIT.org).- Benedicto XVI felicitó a los miles de millones de personas que, en varios países asiáticos, celebran el año nuevo lunar, el año del Dragón.

El papa, al terminar el rezo del Ángelus, asomado al balcón de su despacho en el Palacio Apostólico, recordó que, en estos días, “varios países del Extremo Oriente celebran con alegría el año nuevo lunar”.

“En la presente situación mundial de crisis económico-social –añadió- auguro a todos aquellos pueblos que el nuevo año está concretamente marcado por la justicia y la paz, traiga alivio a quien sufre, y que especialmente los jóvenes, con su entusiasmo y su impulso movido por un ideal puedan ofrecer una nueva esperanza al mundo”.

El año nuevo lunar es celebrado sobre todo por caso1.500 millones de chinos que han iniciado este fin de semana el año 4.710 del calendario, el año del Dragón.

Se considera al dragón un animal muy especial, porque las cabezas de este animal mitológico ahuyentan el mal. Se augura por tanto un año de tranquilidad en el que habrá cambios positivos y se retomará una "dirección más correcta" en la dimensión económica porque el dragón es un "animal invencible, que gana al mal".

Las fiestas por el nuevo año lunar se desarrollan de modo similar a la celebración de la Navidad. Destaca la importancia de comidas y cenas con familiares y amigos. Millones de personas se desplazan de sus lugares habituales de vivienda o trabajo para reunirse con otros familiares.

Durante el último día del año viejo, en la noche de este domingo, se encienden numerosos fuegos artificiales y petardos y las calles se llenan de dragones multicolores portados por personas que cantan y bailan.

Este año, habitantes de Corea del Sur enviaron globos con dulces a sus vecinos de Corea del Norte, a través de la frontera para unirse a ellos en esta fiesta, informó la prensa internacional.

“Es un pequeño aporte al amor fraternal a los habitantes de Corea del Norte. Espero que los envíos les animen a los norteños durante la celebración de Seollal (el Año Nuevo coreano)”, dijo una de las participantes de la iniciativa que emigró de Corea del Norte a Corea del Sur en 2007.