Un año para recuperar la maravilla que provoca el firmamento

El compromiso de la Santa Sede expuesto por el portavoz vaticano

| 1745 hits

CIUDAD DEL VATICANO, domingo, 18 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- El Año Internacional de la Astronomía, que se está celebrando, "puede ayudarnos a volver a elevar la mirada al firmamento" y descubrir la maravilla de la creación de Dios, considera el portavoz vaticano.

El padre Federico Lombardi S.I., director de la Oficina de Información de la Santa Sede, ha expuesto el esfuerzo que la Santa Sede está realizando con motivo de esta celebración, especialmente a través del Observatorio Astronómico Vaticano, en el editorial del último número de "Octava Dies", semanario del Centro Televisivo Vaticano.

"Las estrellas siguen brillando en el firmamento, pero cada vez es más difícil verlas en nuestras ciudades, ya sea por la contaminación atmosférica, o por la presencia permanente de la iluminación artificial", reconoce el sacerdote.

"Antiguamente, era natural para el salmista cantar: 'Cuando contemplo el cielo, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que has creado (Salmo 8)'. Hoy corremos el riesgo de olvidarnos de ellas" reconoce.

En este contexto, considera, el Año Internacional de la Astronomía, subraya, "puede ayudarnos a levantar la mirada hacia el firmamento", subrayando cómo el impulso que está dando la Santa Sede a este acontecimiento busca "encontrar un espacio, casi natural, al diálogo entre ciencia y fe".

El joven director del Observatorio Astronómico Vaticano, el sacerdote jesuita argentino José Gabriel Funes, recuerda el portavoz, "dice que los indios de Arizona --donde los científicos han construido numerosos observatorios por el cielo límpido y cristalino-- han definido a los astrónomos 'el pueblo de los ojos largos'".

"Todos debemos ampliar la mirada, pues estamos acostumbrados a mirar demasiado cerca, para poder superar las veladuras que nos impiden dejarnos sorprender ante el estupor vertiginoso, ante la maravilla de la trepidación, que suscita la profundidad del espacio que nos rodea".


Esta maravilla, aclara, deja "renacer en nosotros las preguntas inevitables sobre quiénes somos y dónde estamos, sobre este pequeño y frágil planeta en vuelo a través del tiempo y del espacio".

"¿Qué es el hombre para que te acuerdes de él?... Le diste el mando sobre las obras de tus manos,
todo lo sometiste bajo sus pies", sigue citando al salmista, quien concluye: "¡Señor, nuestro Dios, qué admirable es tu Nombre en toda la tierra!".

"Para muchos de nuestros contemporáneos la conclusión no es tan evidente, pero para todos es posible encontrar la pregunta inicial y el sentido del misterio. Unámonos a ellos, ampliando la mirada para buscar las respuestas más profundas, más verdaderas y más hermosas", concluye.

El 16 de octubre se ha inaugurado en los Museos Vaticano la exposición Astrum 2009, con motivo del Año Internacional de la Astronomía, presentada a la prensa por el presidente del Consejo Pontificio para la Cultura, el arzobispo Gianfranco Ravasi.

Este Año Internacional ha sido convocado por la UNESCO con motivo de la invención, hace cuatrocientos años, del telescopio de Galileo.