Un Congreso celebra en Washington los 20 años de la “Mulieris Dignitatem”

Participa el secretario del Consejo Pontificio para la Familia

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WASHINGTON, D.C., martes 23 de septiembre de 2008 (ZENIT.org) La Carta Apostólica de Juan Pablo II “Mulieris Dignitatem”, la primera en la historia dedicada completamente a las mujeres, sigue guiando la reflexión sobre el mundo de la mujer y sobre su contribución a la sociedad.

La próxima semana se celebrará, en el Centro Cultural Juvenil Juan Pablo II de Washington, capital de Estados Unidos, un congreso promovido por la Ave Maria School of Law y por la Catholic University of America Columbus School of Law.

El objetivo, según los promotores, es reflexionar sobre los veinte años de vigencia de la Carta, así como sobre los nuevos desafíos de la sociedad contemporánea sobre el papel de la mujer.

Según explicó a ZENIT la profesora Helen Alvaré, profesora de Derecho en la George Mason University y una de las organizadoras del congreso, muchos de los dilemas que afrontaba la mujer hace veinte años son aún actuales.

“Algunos son ahora más complejos”, explicó. “Pienso particularmente en la cuestión del significado del 'servicio' para las mujeres, madres o no, está lejos de haber sido explorada y armonizada con las oportunidades de la mujer en la sociedad”.

Según Alvaré, hace falta que pase el tiempo para que un documento como la “Mulieris Dignitatem” sea “recibido” y “plenamente valorado”: “como muchos documentos de Juan Pablo II, la 'Mulieris Dignitatem' ha sido pionera en el momento de escribirse, y analiza con mucha profundidad la situación de las mujeres en el mundo, de sus virtudes fundamentales y de sus principales problemas”.

“Incluso 20 años después de haber sido promulgada, aún hay que analizarla en profundidad”, constató.

Los temas

El grupo interdisciplinar de expertos presente en el congreso reflexionará sobre la naturaleza y significado de la maternidad y de la vida consagrada para la sociedad contemporánea, sobre el significado de la igualdad y sobre las tentativas, por parte de la sociedad, de remediar el “desorden” existente entre hombres y mujeres.

A la luz del análisis sobre la persona humana que emerge de la “Mulieris Dignitatem”, los expertos estudiarán problemas como la pornografía, la violencia doméstica y la legislación sobre el aborto, especialmente en el derecho constitucional americano, en el derecho internacional, en el derecho canónico y en el derecho de familia.

Según el decano y profesor asociado de la Ave Maria School of Law Eugene Milhizer, el derecho humano “está irremediablemente unido al derecho natural”, y añadió que “la cultura legal americana se basa en una consideración parcial y superficial de la naturaleza vinculante de la ley, pues considera que solo el derecho humano -o positivo- es plenamente válido y vinculante porque deriva de un poder humano legalmente establecido”

“En definitiva, como dijo una vez el beato Antonio Rosmini, la persona humana es la esencia del derecho”.

En la “Mulieris Dignitatem”, Juan Pablo II afrontó el desafío del feminismo contemporáneo, con una reflexión teológica sobre el verdadero significado de la femineidad, sobre la vocación de las mujeres y sobre su papel en la Iglesia y en la sociedad.

La Carta, difundida en 1988 con ocasión del Año Mariano, se escribió como una meditación sobre la Virgen Marçia, la Madre de Dios, en el contexto del misterio de Cristo y de la Iglesia.

Además de afrontar los desafíos particulares del feminismo contemporáneo, el texto seguía la recomendación de los obispos en el Sínodo de 1987 sobre la vocación y misión de los laicos.

Reconociendo la necesidad de una mayor participación del laicado en la vida de la Iglesia, los prelados exhortaban a un estudio más profundo de las bases teológicas y antropológicas necesarias para afrontar los problemas relativos al “significado y a la dignidad del ser mujer y del ser hombre” (“Mulieris Dignitatem”, n. 1).

Profética

Según la profesora Jane Adolphe de la Ave Maria School of Law, el congreso abordará cuestiones importantes, tanto para la Iglesia como para la sociedad, y la anticipación con que las trata esta Carta Apostólica.

“Vivimos en una época en la que los dones particulares de las mujeres son necesarios en todos los sectores de la sociedad”, afirma. “Por un lado, hay una comprensión mayor del papel fundamental que tienen las mujeres; pero en un mundo lleno de abuso de poder, explotación y violencia, las mujeres a veces 'oscilan' entre dos extremos”.

“En los ambientes liberales, corren a menudo el riesgo de ser consideradas objetos, mientras que en los más conservadores a veces son rechazadas o evitadas. El desafío para todas las mujeres -sobre todo para las laicas- en su respuesta a la llamada a la santidad, es irradiar el amor de Dios en un mundo que se opone a este amor”.

Por su parte, monseñor Grzegorz Kaszak, secretario del Consejo Pontificio para la Familia y uno de los ponentes más señalados del congreso, cree que “en los últimos años se han dado muchos progresos para las mujeres en la sociedad, pero también han surgido nuevos problemas”.

“Este congreso ayudará a concentrar nuestra atención en estos campos, y será útil para la Igelsia y para toda la sociedad”, añadió.

[Por Irene Lagan, traducción del inglés por Inma Álvarez]