Un congreso relanza el canto gregoriano

Expertos de varios países reunidos en Roma del 3 al 5 de septiembre

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ROMA, martes, 7 septiembre 2004 (ZENIT.org).- Un congreso ha buscado en Roma hacer que el canto gregoriano se convierta en una manifestación de la fe de los hombres y mujeres contemporáneos.



El encuentro se celebró entre el 3 y el 5 de septiembre por iniciativa de la Asociación Italiana Santa Cecilia. El 4 de septiembre, Juan Pablo II recibió en Castel Gandolfo a 130 de los participantes.

El Santo Padre les agradeció «el esfuerzo que hacéis en el campo de la música sacra, siempre atentos a las enseñanzas del Magisterio. De este modo, ofrecéis una válida contribución a la aplicación de la reforma litúrgica del Concilio Vaticano II».

Monseñor Tarcisio Cola, presidente de la Asociación Santa Cecilia, recordó que el congreso evoca el XIV centenario de la muerte de san Gregorio Magno, de quien toma el nombre, el Papa que profundizó en la importancia del canto gregoriano para la liturgia romana.

El encuentro, según monseñor Cola, no era una operación histórica, sino que buscaba «promover la corrección litúrgica, la belleza estética y la fidelidad evangélica y bíblica de los cantos de nuestras misas, que con demasiado frecuencia son descuidados. En todas estas dimensiones, la tradición gregoriana es maestra».

El encuentro fue inaugurado por el arzobispo Domenico Sorrentino, secretario de la Congregación vaticana para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos.

El padre Olivo Damiani, profesor del Instituto Teológico San Bernardino de Verona (Italia), explicó el papel que ha desempeñado en el Magisterio pontificio el canto gregoriano desde Pío X hasta nuestros días.

El profesor Marco Gozzi, profesor de la Universidad italiana de Lecce hizo un balance de la investigación académica sobre el canto gregoriano.

Monseñor Alberto Turco, director de la Capilla Musical de la Catedral de Verona, explicó la manera en que hoy se enseña el gregoriano en los conservatorios, en los seminarios y en las escuelas católicas. En particular, explicó cuáles son las ayudas didácticas disponibles en estos momentos.

El padre Sergio Marcianò, famoso compositor, profesor del Conservatorio de Alessandria (Italia), profundizó en la constatación de Juan Pablo II escrita en su «Quirógrafo sobre la música sacra» (22 de noviembre de 2003) en la que afirma que las «nuevas composiciones» de música litúrgica deben estar «impregnadas del mismo espíritu que suscitó y modeló sucesivamente ese canto».

Al final se celebró una mesa redonda con la participación de monjes benedictinos de Italia, España y Alemania, en la que explicaron la manera en que el canto gregoriano expresa su vida espiritual.

En la tarde del 4 de septiembre se ofreció en el Aula Pablo VI del Vaticano un concierto de la Escuela Gregoriana Femenina de Cremona (Italia) y del Coro de la Abadía benedictina de Santo Domingo de Silos (España).

El encuentro se clausurado con la misa celebrada en la Basílica de San Pedro del Vaticano por el cardenal Attilio Nicora, presidente de la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica, animada por las «Scholae Cantorum» presentes, dirigidas por el maestro Giuseppe Ferri.