Un embajador ante la Santa Sede debe fortalecer las relaciones entre la Iglesia y su país

El diplomático peruano César Castillo inició sus funciones en el Vaticano

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Por José Antonio Varela Vidal

CIUDAD DEL VATICANO, Viernes 8 junio 2012 (ZENIT.org).- En algunos meses, específicamente en enero de 2013, se iniciará un año de jubileo por el 15 aniversario de la firma de la importantísima Exhortación Apostólica Postsinodal “Iglesia en América”, por el ahora beato Juan Pablo II. Como preparación a esa conmemoración-reflexión, ofreceremos a nuestros lectores una serie de entrevistas con temas actuales de los países del ‘Continente de la Esperanza’, desde la mirada de algunos embajadores de América Latina acreditados ante la Santa Sede.

ZENIT estrena esta serie con una feliz coincidencia: el inicio de la misión del diplomático César Castillo Ramírez, embajador del Perú ante la Santa Sede, quien presentó recientemente sus cartas credenciales al santo padre Benedicto XVI. Él comparte, con intimidad y emoción, su encuentro con el papa; pero también muestra su complacencia y esperanza, ante los logros alcanzados en los últimos años por la nación sudamericana que representa.

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¿Cómo fue su encuentro con el Papa?

--Embajador Castillo: Fue un encuentro de muchas emociones para mí. Ha sido una vivencia inigualable conocer personalmente y departir unos momentos con su santidad. Me impresionó su afabilidad y su profunda mirada.

En cuanto al Perú, el papa se interesó mucho por el desarrollo económico actual. Le mencioné que el desarrollo económico sostenido que tiene el Perú desde hace varios años ha permitido a los recientes gobiernos y al actual gobierno peruano trabajar en pro de la inclusión social. También le hice mención a la significativa reducción de la pobreza que se ha alcanzado gracias a este desarrollo económico sostenido, el mismo que permite destinar recursos importantes a los programas de desarrollo social en que se encuentra empeñado nuestro gobierno.

Él guarda gratos recuerdos del Perú, ¿no?

--Embajador Castillo: El papa tiene un gran recuerdo de nuestro país. Siendo cardenal, visitó el Perú hasta en dos oportunidades y siente un particular aprecio por la religiosidad del pueblo peruano, que fue otro tema que tratamos, junto al hecho de que la población católica es la gran mayoría en nuestro país. Esto me permitió referirme a los 50 años de la canonización de san Martín de Porres que se cumplieron el 6 de mayo último, y no puede haber sido más satisfactorio para el Perú que su santidad haya mencionado esta conmemoración en su sermón del domingo siguiente.

¿Cuáles son las funciones de un embajador ante la Santa Sede?

--Embajador Castillo: En mi caso, la principal función es fortalecer aún más las tradicionales y excelentes relaciones que existen entre el gobierno del Perú y la Santa Sede, y entre el pueblo peruano y la Iglesia. Y es esa gratísima misión la que me corresponde desempeñar mientras dure mi responsabilidad ante el Vaticano.

¿Cuántos peruanos estudian o trabajan aquí con la Iglesia?

--Embajador Castillo: Son pocos, pero hay. Justo acabo de recibir a un sacerdote diocesano del Callao, quien ha venido a hacer una labor, durante un año, de acercamiento entre los sacerdotes diocesanos con la Unión Apostólica del Clero. Así también hay otros grupos fundados en el Perú como el Sodalicio de Vida Cristiana, las Canonesas de la Cruz, las Misioneras de Jesús Verbo y Víctima, apoyando así esa unión de la Iglesia de Roma con el Perú.

¿Cómo están las cifras y tendencias del Perú actualmente?

--Embajador Castillo: Afortunadamente, el Perú desde hace varios años goza de un crecimiento económico sostenido que ha sido de un 8 ó 9% del producto bruto interno, y se estima que este año vamos a llegar a 6,9%. Puedo decirle que inclusive en el año de la peor crisis, el Perú fue el único país que creció en Latinoamérica con un 0,98%. Esto ha sido reconocido internacionalmente y en especial por las organizaciones financieras internacionales, lo que ha motivado que las inversiones en el Perú estén creciendo notablemente, permitiendo al actual, así como a los últimos gobiernos de mi país, dedicar importantes recursos financieros a los programas de apoyo social, reduciendo las cifras de la pobreza extrema. Así se lo he mencionado también al papa Benedicto XVI.

¿En qué regiones del país se da principalmente la ayuda social?

--Embajador Castillo: Es en las poblaciones menos favorecidas y más alejadas de la capital a las que se les está dotando de infraestructura, de recursos de agua, luz, carreteras, entre otros. El Perú es un país muy grande, con 1. 285.000 kilómetros cuadrados de territorio. La poblaciones de la costa, por estar más cerca a la capital no tienen tantas carencias como las que sufren muchos pueblos de la sierra y de la selva peruana, las mismas que por estar muy alejadas unas de otras y de la capital, sí tienen esas carencias; a ellas se les está dotando del apoyo que requieren. Sin embargo, son problemas que no se pueden solucionar de un momento a otro, sino que se van solucionando poco a poco, y a ello favorece este desarrollo económico de mi país.

¿Esto le da un liderazgo al Perú en Sudamérica?

--Embajador Castillo: El Perú por el mismo crecimiento que tiene, ha reunido a países exitosos en el manejo de sus economías en lo que se denomina la 'Alianza para el Pacífico'. A esta iniciativa peruana, se han unido Chile, Colombia y México, con los que venimos trabajando para integrarnos económica y comercialmente, como países ribereños del Océano Pacífico, para proyectarnos en conjunto hacia la región Asia-Pacífico.

Usted recordó que este año se cumple el cincuentenario de la canonización de san Martín de Porres ¿Qué ejemplo se puede rescatar de él?

--Embajador Castillo: El gran mensaje que dio fue la unión, la humildad y el servicio. Tanto es así que la escoba de san Martín significa su voluntad y vocación de servicio. Y la unión se refleja en cuando hizo comer de un mismo plato a un perro, a un gato y a un ratón; allí vemos lo que quiso simbolizar: la unión entre la población, compartiendo sus riquezas y pobrezas. Fue un hombre de bien, muy humilde. Uno de los milagros de san Martín de Porres es haberse aparecido, sin moverse nunca del Perú, en diversos lugares del mundo como China, África o México, en donde aparecía para sanar a gente enferma y necesitada.

¿Qué mensaje le quiere transmitir a los peruanos, que leen esta entrevista?

--Embajador Castillo: Creo que estamos en un momento especialmente importante de la Iglesia católica al cumplirse 50 años del Vaticano II y la preparación al Año de la Fe. Esto debe significar la unión entre los católicos para que la Iglesia se dé a conocer de una mejor forma, con una mayor apertura. Del mensaje que vamos a recibir en los próximos meses creo que podemos y debemos aprender mucho.