Un gran corazón en Roma para los migrantes

Se funda una asociación bajo el espíritu del beato Scalabrini

| 1056 hits

Por Giampiero Valenza

ROMA, domingo 8 julio 2012 (ZENIT.org).- Nace en Roma. Y desde la cuna del cristianismo, de la Ciudad Eterna, con el objetivo de apoyar a todos los ciudadanos del mundo. Nos referimos la ‘Assmi’(Asociación scalabriniana de servicio con/para los migrantes), conformada por religiosas y laicos scalabrinianos, así como otros invitados.

La asociación, creada en enero de este año, tuvo a fines de junio su primera asamblea de socios, donde ha aprobado un programa de actividades que abarca varios ámbitos, desde la asistencia espiritual hasta los cursos de lengua italiana; desde el apoyo a la formación hasta aquello que permita a los migrantes crecer y transformar sus esperanzas en realidad.

"La asociación está profundamente inmersa en el pensamiento del beato Scalabrini, fundador de nuestra congregación”, dice la joven presidenta de la asociación, sor Etra Modica MSCS. Y añade: “Nació gracias a la historia ya transcurrida de los migrantes que son de casa, y de las hermanas que nos precedieron; la asociación tiene como objetivo identificar los recursos humanos de inmigrantes en el área, a fin de promover el desarrollo de la inmigración como un recurso intercultural ‘con y para’ el migrante, realizar actividades de profesionalización, publicaciones, eventos culturales, festivales, reuniones de información, estudios e investigaciones”.

La hermana Etra, quien participa con cuatro religiosas de su comunidad en la asociación, es optimista cuando dice: “El apoyo, el acompañamiento del migrante en el camino de la integración y de la inserción en la sociedad, así como el conocimiento y el respeto por la diversidad, es la agenda el día en el Centro, y la asociación quiere presentar como una voz, una manera de ser, un estilo de vida, un pensamiento claro: con los migrantes y no sin ellos, en la corresponsabilidad para crear rutas de acceso a la ciudadanía activa, que es lo que da solución a la crisis peor, aquella humana, de los valores".

El foco de la actividad de la Assmi es la escuela de lengua italiana para extranjeros, que forma parte de la red de escuelas para los migrantes en Roma y que desde fin de año dará la oportunidad de acceder al certificado ‘Celi’, de la Universidad para extranjeros de Perugia. Además de esto se da también formación en la cultura italiana y de modo muy sencillo se explican las normas y políticas de inmigración en Italia. Pero los cursos no terminan aquí. Los migrantes pueden aprender inglés, los niños pueden aprovecharse de un servicio de reforzamiento después de clases y otros, gracias a un acuerdo de colaboración con los padres combonianos, pueden hacer el curso de informática para acceder a la patente europea. Entre los proyectos que están a punto de salir a la luz está un curso de comunicación para migrantes, que asegure que las voces de las comunidades étnicas sean escuchadas --dedicado a Marisol Macías de Castro, periodista y voluntaria scalabriniana asesinada en México--, así como un camino para apoyar a los inmigrantes en las cárceles, entre otras.

Gracias a la colaboración con la asociación Etna, la Assmi ofrece también el servicio de asistencia psicológica, como un modo de apoyar a los migrantes en su ser más íntimo, y ayudarles a superar el trauma del que han sido protagonistas en su país o durante el viaje. La asociación Etna trabaja sobre dos disciplinas, la ‘etnopsiquiatría’ y la ‘etnopsicología’, que como explica su presidenta, Lidia Tarantini, "surgen de la necesidad de adaptar las terapias utilizadas en los países europeos a la cultura, a las tradiciones y a la modalidad terapeútica tradicionales de los países no occidentales".

En el otoño la Assmi imprimirá su primer boletín oficial que se llamará "Los viajes de Eteria", recordando a la primera peregrina cristiana que nos ha dejado, con su Itinerarium Eteriae, memorias escritas de sus vivencias en Palestina y en Asia Menor. "Al crear esta revista con el nombre de Eteria, queremos que sus páginas contengan análisis, espacios para dar voz a los migrantes y que sea como un diario a bordo”, augura sor Etra Modica, presidenta de la Assmi.

Para informaciones y colaboración: assmi2012@gmail.com.