Un mensaje de esperanza hecho exposición: 145 años de «L’Osservatore Romano»

El cardenal Bertone subraya la colaboración civil y eclesial al servicio del hombre

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CIUDAD DEL VATICANO, miércoles, 25 octubre 2006 (ZENIT.org).- Al inaugurar la exposición sobre los 145 años de «L’Osservatore Romano», el secretario de Estado del Vaticano reconoció que la iniciativa es una llamada al «invariado mensaje de esperanza, la misión moral que une las instituciones civiles y religiosas de Roma».



El martes intervino el cardenal Tarcisio Bertone en el romano Palazzo Valentini para abrir las puertas de la muestra «L’Osservatore Romano: desde Roma al mundo 145 años de historia a través de las páginas del diario del Papa».

Y subrayó que el acto recalcaba «la colaboración entre la Administración de la Provincia de Roma y la Santa Sede».

La exposición, montada en el Palazzo Valentini –sede de la Provincia de Roma, que ha colaborado en la iniciativa-, permanecerá abierta al público gratuitamente desde este miércoles hasta el 10 de noviembre.

«Del compromiso entre una institución pública, la Provincia de Roma, y nuestro diario ha nacido un ulterior signo de colaboración y de trabajo común al servicio de las grandes causas de la dignidad humana y de la paz, como usted –dijo el purpurado al presidente de la Provincia de Roma, Enrico Gasbarra- ha recordado oportunamente en sus palabras iniciales».

Y es que «Roma, la Roma civil y la cristiana, lleva inscrito en su propio destino el signo del amor y de la paz», recalcó el cardenal Bertone.

De ahí que la exposición de los 145 años de historia de «L’Osservatore Romano» también sea una llamada «al invariado mensaje de esperanza, la misión moral que une las instituciones civiles y religiosas de Roma», prosiguió.

Y precisó que «en el respeto de las prerrogativas singulares y particulares y de las tareas de cada uno, todos estamos llamados –las Administraciones Públicas y la Iglesia- a una provechosa y recíproca colaboración por el bien de esta Ciudad, a fin de que esté al servicio del hombre», especialmente del necesitado y del que sufre, y «para que promueva la justicia y la paz en un contexto social en el que nadie se sienta marginado o excluido».

Recordó que Benedicto XVI, en el reciente Congreso eclesial (italiano) en Verona, exhortó a los católicos, presentes en todo ámbito de la sociedad, a «abrirse con confianza a nuevas relaciones, a no descuidar ninguna de las energías que pueden contribuir al crecimiento cultural y moral» del país.

«Que éste sea el fruto también de la presente iniciativa: de la gloriosa memoria del pasado relanzar y volver a proyectar con espíritu profético un instrumento de comunicación de la Iglesia universal eficaz y convincente», deseó el cardenal Bertone en la inauguración de la exposición.

Y ello «para que crezca el pueblo de los hombres y de las mujeres de buena voluntad decididos a trabajar juntos para construir un futuro de esperanza para todos, para nuestra ciudad y el mundo entero», concluyó.