Un 'Motu proprio' de Benedicto XVI reitera que es posible adelantar la fecha del cónclave

El vicecamarlengo presenta el texto. Pequeñas precisiones importantes por el alcance del tema

Ciudad del Vaticano, (Zenit.org) H. Sergio Mora | 2750 hits

Benedicto XVI emitió una Carta Apostólica que fue publicada hoy, llamada motu proprio, que aborda algunas modificaciones de las normas sobre la elección del romano pontífice.

La Normas Nonnullas fue explicada a los periodistas acreditados en la Sala de Prensa del Vaticano por el portavoz, padre Federico Lombardi; por el obispo Pier Luigi Celata, actualmente vicecamarlengo. Ayudaron con traducciones y precisiones en idiomas dos comunicadores, el monseñor español José María Gil Tamayo y el sacerdote estadounidense Thomas Rosica.

“Encuentro este motu proprio de una gran sabiduría y de gran comunión eclesial y jurídica”, opinó el obispo Pier Luigi Celata, al abordar el motu proprio de Benedicto XVI, que "fue publicado para hacer algunas precisiones a la constitución apostólica Universi Dominici Gregi".

“Es una segunda intervención del pontífice --dijo el vicecamarlengo- al precisar que la primera fue en 2007, cuando decidió cambiar el número de la mayoría necesaria para elegir a un nuevo papa, que pasó de la mitad más uno de los votos a los dos tercios de las preferencias de los cardenales electores”.

Entre los contenidos más relevantes hay un cambio sobre la fecha del cónclave. La constitución indica que debe ser convocada de 15 a 20 días tras iniciar la Sede Vacante. "En el motu proprio se precisa que al colegio de cardenales les es concedido adelantarlo si están todos los electores presentes en Roma. Y también posponerlo en caso de graves acontecimientos”.

Otra indicación del documento papal es que, si el número de cardenales es una cifra no divisible por tres, o sea múltiplo de tres, se complica matemáticamente la división de los dos tercios de los votos para elegir el pontífice. Por lo tanto, para evitar cualquier confusión, indicó que se piden “al menos dos tercios de los sufragios de electores presentes y votantes”.

Pueden parecer pequeñas cosas, indicó el prelado, pero “cuando uno se mueve a nivel jurídico sirve siempre la máxima precisión”.

Del secreto sobre todo lo que concierne a la elección del romano pontífice, recordó que el juramento indica que los cardenales tienen que mantenerlo. Contrariamente, la constitución “preveía que una infracción del mismo comportaba que el próximo pontífice decidiera la pena canónica. En cambio ahora no se remite a su sucesor la responsabilidad, ya que el juramento indica directamente cuál es pena la canónica que se le imputa. O sea la excomunión latae sententiae”.

Indicó también que un cardenal puede presentar motivos personales para no participar en el cónclave. Y que un purpurado que antes del inicio del mismo se autoexcluyó no puede ya entrar en la Sixtina. Diverso --dijo el vicecamarlengo- es si uno está enfermo, por ejemplo, y después se siente bien y va. En ese caso puede ingresar en el cónclave y participar desde donde este haya llegado. O sea no es necesario comenzar todo el cónclave desde el inicio”.

Se toma en consideración también en el motu proprio, a los dos técnicos de confianza que participan durante la elección del futuro pontífice antes o después de las operaciones de voto. Quien de ellos no cumpliera con el secreto tienen la graviter onerata coscienza, así como todos los colaboradores que participan.

“Como podemos ver, el papa “ha querido prestar atención a todos los aspectos”, indicó monseñor Celata.

El motu proprio aborda también otro problema relacionado con el secreto, o sea evitar que se aproximen a los cardenales, mientras son transportados desde alojamiento de la Domus Santa Marta hasta la capilla Sixtina. El texto nuevo quita 'mientras sean transportados', lo que significa que ese recorrido puede ser hecho por los cardenales también a pie y no necesariamente en transporte.

Las personas que cuentan los votos en el cónclave y se ocupan del ceremonial antes eran dos, ahora serán ocho. Y la procesión que se realiza de la capilla Paulina a la capilla Sixtina será un poco más solemne. Hay también otras puntualizaciones, como la armonización de algunos momentos del cónclave, por ejemplo cuando algunos de los presentes son invitados a salir.

Otra de las indicaciones es que la Missa Pro Eligendo Romano Pontifice, celebrada con todo el cuerpo de los purpurados, será presidida por el decano de los cardenales.