''Un papa muy generoso que nos ha tendido la mano a todos''

Cientos de miles de fieles en la Plaza de San Pedro despiden emocionados al papa en su última audiencia pública

Ciudad del Vaticano, (Zenit.org) Rocío Lancho García | 2078 hits

55.000 entradas entregadas para la audiencia pero se calcula que en torno a 150.000 personas han acudido hoy a la Plaza de San Pedro para despedirse del papa Benedicto XVI y escuchar su última catequesis en la que ha sido su última Audiencia General. También le han acompañado en torno a 70 cardenales.

A las 10.30 de la mañana han comenzado a sonar las campanas de la Basílica y pocos minutos después ha salido el papa en el papamóvil y ha recorrido la plaza para saludar a los miles de fieles allí presentes.

Aplausos, banderas de multitud de países, carteles de "Viva el papa" y pancartas de "Benedicto te queremos" han dado color hoy a la plaza de San Pedro en un día en el que la lluvia ha concedido una tregua a la ciudad eterna. Emoción visible en todos los rostros que han acudido a acompañar al papa.

Cuando el papa ha comenzado dando las gracias a los presentes por haber venido "tan numerosos", los presentes han aplaudido y el papa ha agradecido de corazón, ha reconocido estar realmente conmovido y viendo una Iglesia viva. Ha dado también las gracias al Creador por el buen tiempo que ha hecho siendo un día de invierno.

El portavoz del Vaticano, el padre Federico Lombardi, ha reconocido que el papa esta mañana trasmitía serenidad y que tenía el rostro muy sonriente.

En la catequesis de hoy ha dado las gracias a Dios, que "guía y hace crecer a la Iglesia, que siembra su Palabra y así alimenta la fe en su Pueblo". Ha dicho también que "lleva a todos en la oración, en un presente que es el de Dios, donde recoge cada encuentro, cada viaje, cada visita pastoral". Y reconoce que en este momento tiene gran confianza porque sabe que "la Palabra de verdad del Evangelio es la fuerza de la Iglesia, es su vida"

Recordando el 19 de abril de hace casi ocho años, reconoce que se preguntó: "Señor, ¿qué me pides? Es un peso grande el que me pones sobre la espalda, pero si Tú me lo pides, sobre tu Palabra echaré las redes, seguro de que Tú me guiarás, aún con todas mis debilidades. Ahora, ocho años después puedo afirmar que el Señor me ha guiado verdaderamente".

Ha invitado a todos a renovar la firme confianza en el Señor, a confiarse como niños en brazos del Señor y a sentir la alegría de ser cristiano.

También ha recocido que no se ha sentido solo nunca en el llevar la alegría y el peso del ministerio petrino y ha dado las gracias a los "hermanos cardenales", a la Secretaría de Estado y a toda la curia romana, a su diócesis de Roma, a los hermanos en el episcopado y en el presbiterado, personas consagradas y todo el Pueblo de Dios.

Al finalizar la audiencia miles de personas han permanecido en los alrededores de la Plaza de San Pedro compartiendo la alegría de haber acompañado y abrazado al papa en este día tan significativo de su pontificado.

Entre ellos un grupo de estudiantes españoles del colegio Casvi de Boadilla, Madrid; Mónica ha expresado su alegría por estar aquí diciendo que "ha sido una experiencia muy bonita y ya que estábamos en Roma de viaje hemos querido estar aquí hoy porque es algo histórico. Su compañera Paola ha añadido que ha sido "algo que no olvidaré".

También un grupo de mujeres italianas, han afirmado que "sentíamos la necesidad de testimoniar con nuestra presencia, estar cerca del papa porque él ha tenido un gesto de mucha importancia, ha tenido mucho valor y por eso tenía que ser apoyado hoy y sentir a todo el pueblo católico a su lado."

Cercanas también estaban otro grupo de mujeres, españolas residentes en Nápoles que han decidido venir, representando a España. "Celebrar esto tan grande, este hecho ha sido histórico. Estamos muy emocionadas por estar aquí y ha significado mucho. Yo creo que este papa ha sido una persona muy íntegra, muy seria y recta y lo ha demostrado. Con esta decisión, muestra su rectitud de carácter; ha sido muy valiente. Además ha sido un papa muy generoso y nos ha tendido la mano a todos".

Una madre de familia, acompañada por su marido y sus tres hijos, de la provincia de Roma ha reconocido que han venido a San Pedro porque queríamos hacer compañía al papa, era el único modo de estar cerca de él con nuestra presencia. El papa hoy estaba sereno, contento, feliz y tranquilo".