Una madre al Papa: Ayude a mi hijo que está condenado a muerte en EEUU

El abogado de Saldaño: 'Un proceso controvertido contra un joven argentino envuelto en un asesinato en Texas'

Ciudad del Vaticano, (Zenit.org) H. Sergio Mora | 988 hits

Lidia Guerrero, la mamá de Víctor Saldaño saludó hoy al papa Francisco. Acaba de llegar de Argentina para pedirle al Santo Padre que intervenga contra la pena de muerte y la discriminación racial. Un caso humanitario, su hijo, de 39 años está en el 'brazo de la muerte' desde hace 17 años. Le pidió que si es posible interceda para que sea trasladado a una prisión común, mientras espera la sentencia del Tribunal de la OEA.

La madre de Víctor Saldaño estaba acompañada por los abogados Juan Carlos Vega, que lleva el caso, asistido por Esteban Llamosa, y Andrea Poretti de la comunidad de San Egidio.

En 1994 Saldaño se ve envuelto en Estados Unidos junto a un mexicano, en el asesinato del texano Paul Ray King, en la ciudad de Plano. En el primer juicio Saldaño es condenado a muerte y encerrado en 1996 en el corredor de la muerte. “La suprema corte de Estados Unidos --le explicó a ZENIT el abogado defensor del joven-- anuló la primer condena contra Saldaño por vicios de discriminación racial”.

Y el abogado añadió que “en el nuevo proceso en el 2005 vuelve a ser condenado, sin la discriminación del primero pero estando mal de mente porque encerrado en el corredor de la muerte durante ocho años”.

“Ahora desde 1999, iniciamos por discriminación racial una demanda contra Estados Unidos, `por la violación de la Declaración americana de derechos humanos', citando el caso 12.254, y estamos esperando esa sentencia en la Organización Interamericana”. Y añadió que “si fuera otro país el incriminado, la respuesta hubiera llegado hace ya muchos años. Porque tenemos la máxima prueba que es la sentencia de anulación de Suprema corte de Estados Unidos”.

“Al Papa le vamos a pedir --concluyó el abogado-- que hable fuerte contra la pena de muerte y también la discriminación racial, y si pudiera, interceder para que lo saquen del 'corredor de la muerte' y vaya a una cárcel común mientras procede el juicio”.