Una mirada a la música y el deporte según Pío XII

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ROMA, domingo 9 de noviembre de 2008 (ZENIT.org).- La música y el deporte en el magisterio de Pío XII fue el tema de la ponencia del prefecto del Pontificio Consejo para la Cultura. monseñor Gian Franco Ravasi, dentro del convenio denominado “La herencia del magisterio de Pío XII”, realizado en Roma los días 6 y 7 de noviembre y organizado por las Pontificias Universidades Gregoriana y Lateranense.

El congreso concluyó ayer sábado con la audiencia concedida por el Papa Benedicto XVI a los participantes. Algunos fragmentos de la intervención de monseñor Ravasi fueron publicados el pasado jueves en el diario L'Osservatore Romano.

El prelado destacó la visión transversal que el Pontífice tenía de la cultura, que no se limitaba a las artes liberales. Dijo que  quería presentar una “lectura pacelliana” (refiriéndose al Eugenio Pacelli) a dos temas aparentemente distantes pero igualmente valorados por el Papa: la música y el deporte.

La música, instrumento de evangelización

El prelado recordó la pasión que Pío XII tenía por la música sacra. “Se dice que sus últimas horas estuvieron acompañadas de la música de Sibelius”, explicó.

Se refirió a la encíclica de Pío XII Musicae sacrae disciplina, publicada en 1955, en la que destaca la riqueza de las voces en los cantos gregorianos y el arte coral así como los instrumentos que, según él le dan “dignidad, ornamento y riqueza prodigiosa”.

En ella el Papa Pacelli aclaraba en que aunque no le compete al magisterio dar reglas técnicas sobre la música sacra, es necesario defenderla de “todo lo que puede minimizar la dignidad”

Por otro lado, monseñor Ravasi destacó la importancia que Pío XII le dio en esta encíclica a la música popular, que “infunde alegría a la familia, acompaña festivamente las procesiones, peregrinaciones, los eventos y congresos religiosos”.

El Papa resalta también los cantos étnicos de pueblos de misión que “que podría servir como modelo para el desarrollo de las canciones cristianas populares”.

El deporte, instrumento de disciplina

El Presidente del Consejo Pontificio para la Cultura se refirió también al mensaje que Pío XII dirigió a los deportistas italianos en 1945, en el que indicaba que la Iglesia debe “cuidar de el cuerpo y la cultura física”.

En este mensaje, Pío XII afirmaba que el cuerpo humano no es sólo “carne material en la que el vigor y la belleza nacen y florecen para luego pronto marchitarse y morir como la hierba del campo que termina en la ceniza y en el fango”. El Papa dice en cambio que el cuerpo está destinado a “florecer aquí para volverse inmortal en la gloria del cielo”

El prelado destacó cómo Pío XII señalaba la exigencia de una disciplina rigurosa, y de una formación y educación perfecta y equilibrada de todo el hombre, que tiene una “estrecha relación con la moral” que habitúa al “dominio de sí mismos”.

El Papa Pacelli advertía la importancia de que los deportistas no pretendan solo “ganar una copa”, o de “darse aire de superhombre” sino a “transformar esta actividad en un verdadero acto simbólico que sepa tener juntas todas las capacidades del ser humano, creando una armonía y belleza”

Monseñor Ravasi aseguró que en los escritos de Pío XII “permanece siempre bastante delineado el tronco del discurso en su mensaje fundamental, impidiendo cada equivocación hermenéutica”. Y concluyó destacando la cualidad literaria de la obra del Papa Pacelli que “confirma su bagaje cultural, íntimamente ligado a las coordenadas históricas, a sus urgencias e instancias. Se configura así un modelo neto y característico de cultura católica, marcado por una identidad que se ancla la tradición cristiana occidental”.

Por Carmen Villa