Una respuesta humanizadora a la prostitución

Un proyecto en Zaragoza para mujeres muestra el camino

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MADRID, jueves 10 de septiembre de 2009 (ZENIT.org).- En estos momentos de movilizaciones ciudadanas ante las prácticas de prostitución callejera, Cáritas Diocesana de Zaragoza ha difundido una nota de prensa para recordar, como lo ha hecho en otras ocasiones, que el problema de fondo está en  "las dinámicas sociales que generan y favorecen una forma de explotación que provoca graves problemas de exclusión social."

Como señala Cáritas, la crisis actual se ceba en las personas más desfavorecidas, que cuentan con menos recursos económicos, sociales y familiares para atenuar sus efectos. De ahí que las prácticas más marginales, que en tiempos de bonanza económica llegan a ocultarse o a disfrazarse, se exhiben descarnadamente a la luz pública.

"Estamos ante una realidad poliédrica que ofrece múltiples caras --se indica en la nota-- que deben analizarse y tenerse en cuenta (atentados contra el orden público, inseguridad ciudadana, problemas de sanidad, trata de personas, esclavitud...). Las situaciones denunciadas por vecinos y medios de comunicación deben encontrar la respuesta política adecuada que permita atender las necesidades de todas las partes afectadas. El debate debería abordarse desde la perspectiva de la dignidad de las personas que se ven inmersas en los procesos de exclusión. Cáritas trabaja y lo seguirá haciendo con quienes sufren y padecen éstas y otras situaciones de pobreza y marginación".

La respuesta de Fogaral

Ante esta situación, Cáritas Zaragoza, como otras Cáritas diocesanas de todo el país, contrapone la realidad de promoción e inserción, de humanización, que se lleva  a cabo desde 1988 en su centro Fogaral (una palabra aragonesa que significa calor de hogar) y que constituye una referencia en la capital aragonesa tanto para las mujeres que ejercen la prostitución como para los distintos profesionales (de lo social, de la salud, de lo legal...) que entran en contacto con ellas. Su razón de ser es la de facilitar a estas personas un lugar cálido que les permita sentirse acogidas y valoradas.

De las 286 personas atendidas en 2008 en Fogaral, 232 respondían al perfil de prostitución de forma directa o indirecta (mujeres, familiares...) y 54 fueron derivadas a otros recursos. Destaca la llegada de mujeres procedentes de otros países, como Brasil, Guinea Ecuatorial, República Dominicana y Nigeria, entre otros. 

Con respecto al año pasado, en los últimos meses Cáritas Zaragoza está dando respuesta a un número creciente de acogidas-atenciones, así como el de mujeres extranjeras. Aunque en lo que va de año han acudido a Fogaral menos mujeres brasileñas, han aumentado las guineanas, nigerianas y dominicanas.

En el centro se ofrece un servicio integral de acogida, información, orientación y atención individualizada a la mujer que ejerce la prostitución, acompañándolas en sus trámites y gestiones, ofreciéndoles espacios de formación y de crecimiento personal e, incluso, estando a su lado hasta el final de sus días.

La actividad del centro Fogaral se lleva a cabo en un marco de coordinación intra-eclesial. Gestionado por Cáritas Diocesana de Zaragoza, funciona gracias a acuerdos de colaboración con congregaciones religiosas como las Oblatas del Santísimo Redentor, las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, las Adoratrices Esclavas del Santísimo Sacramento y de la Caridad y las Hermanas de la Caridad de Santa Ana.