Universidades Salesianas: Nueva sinergia para «globalizar la solidaridad»

Conclusiones del encuentro europeo celebrado en Alemania

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BENEDIKTBEUREN, 16 julio (ZENIT.org).- «Sinergia». Esta es la conclusión con la que ha terminado el encuentro europeo de las Instituciones Universitarias Salesianas (IUS), que se acaba de celebrar junto a Munich (Alemania).



Del 10 al 12 de julio, bajo la dirección del padre Carlos Garulo, delegado del rector mayor para las Universidades, se reunieron los representantes de once centros universitarios Salesianos de Europa --en todo el mundo son 38-- para «relanzar la capacidad de cada universidad para comunicarse eficazmente con las demás», promoviendo así una colaboración más real, según pidió en un mensaje a los participantes el rector mayor de los Salesianos, el padre Juan Vecchi

La reunión de las Instituciones Universitarias Salesianas europeas ha sido una etapa decisiva para la aplicación del «Programa común» que se han propuesto estas mismas universidades entre 1998 y 2001 para responder mejor a la renovación cultural exigida por el rector mayor y por toda la Congregación Salesiana.

«Sólo a través de una oferta de calidad científica, cultural y educativa --explicó en la relación de apertura el padre Garulo-- podremos afrontar retos, e incluso crearlos y articularlos, capaces de proyectar nuestra contribución más allá de nosotros mismos, de nuestros círculos cerrados, en ambientes de mayor amplitud y repercusión».

El padre Garulo ha explicado a los micrófonos de «Radio Vaticano» las extraordinarias posibilidades que ofrece a la evangelización la presencia de los religiosos en las Universidades.

--¿Cree usted que se ha comprendido la necesidad de esta "sinergia" entre las universidades para salir del ámbito de cada institución en particular?

--Creo que sí. No sólo en Europa, sino que lo he comprobado también en América, en la reunión que se tuvo el mes de mayo. La sinergia es un concepto que se está profundizando en el campo empresarial desde hace 30 años por lo menos; sin embargo, para nosotros ha sido siempre un concepto abstracto. Es hora de que hagamos algo para afrontar y desempeñar un papel en el mundo de la globalización y para poder realizar la «globalización de la solidaridad» exigida por Juan Pablo II. Para ello, tenemos que poner nuestras energías a disposición de las necesidades del hombre, incluidas sus necesidades culturales.

--En concreto, ¿qué es lo que quieren realizar a nivel europeo?

--Europa es una región compleja, comenzando por sus idiomas. A veces los europeos la hacemos más complicada, nos complicamos la vida a la hora de trabajar juntos. Es necesario ser realistas: saber bien a dónde queremos llegar, pero también conocer nuestros límites. Tenemos a superar barreras conociéndonos mejor: cada uno tiene que hacer un esfuerzo para exponer su propia realidad y los demás para aprender y escuchar. Además, hay que dar pequeños pasos de colaboración, para unir fuerzas y energías. Sólo después podremos dar un paso ulterior y crecen en planes y proyectos de gran alcance.

--¿Esto significa que se ha hecho poco?

--Al menos, en mi Congregación, desde este punto de vista, se ha hecho poquísimo. Quizá también en la Iglesia. Creo que es un desafío que tenemos que profundizar con una cierta urgencia, con gran responsabilidad, y ganas de colaborar, todos juntos: ¡Esto es el Reino de Dios!

Las 20 Universidades Salesianas de América se encuentran en 12 naciones que van desde los Estados Unidos a Chile; en ellas estudian unos 60 mil alumnos y trabajan unos 3 mil profesores. En Asia hay ocho Universidades: tres en India, tres en Filipinas, una en Papua Nueva Guinea, y una en Japón. En Europa son once con más de 6 mil alumnos y unos 400 profesores.