Uruguay: El obispo de Canelones invita a la esperanza

Un mensaje pascual oportuno

Montevideo, (Zenit.org) Redacción | 1014 hits

En su mensaje anual para la Pascua, el obispo de Canelones, monseñor Alberto Sanguinetti, alude a la “dictadura del relativismo” queinficiona la vida social, política y jurídica en nuestro país y que se hace patente en “el ‘laicismo militante’, con fervor de cruzada”, que “ha luchado y lucha por imponer una cosmovisión en que se viva ‘como si Dios no existiera’” y que “pretende hacer irrelevante el hecho religioso, y, aunque sea una minoría relativa, trata de imponerse como pensamiento social global, queriendo relegar la afirmación de Dios al ámbito de lo privado o de lo intrascendente”.

Según informa la oficina de prensa del episcopado uruguayo, el pastor de Canelones propone, como 'antídoto', “la proclamación libre de que hay verdad”. “Se ha de promover que, como sostiene la mayoría, – respetando a los demás – se viva ‘como que hay Dios’”, sostiene.

Monseñor Sanguinetti señala que “aunque parezca chocar con la vulgata del pensamiento considerado políticamente correcto, afirmar la vida eterna, el juicio de Dios y el carácter trascendente de la libertad humana no es cosa menor: ilumina la conciencia, fundamenta la civilización, ordena toda la existencia humana”. “A la común certeza de todos los hombres religiosos, la fe cristiana agrega la proclamación de la novedad de lo eterno introducido en la historia: la resurrección de Cristo”, precisa el texto episcopal.

Pese al relativismo imperante, con dolorosas consecuencias para la sociedad,  el obispo de Canelones recuerda que “siempre hay lugar para la esperanza. Siempre cada uno, cada grupo, cada familia, cada pueblo, puede enderezarse, levantarse, luchar por una vida, una convivencia que esté fundada en ciertos valores que son permanentes, en realidades que son fundamentales”.

“La Pascua nos anuncia la esperanza. Nos abre una puerta para animarnos a buscar la verdad, abrirnos a Dios, liberarnos de lo que se impone como ‘obvio’, como ‘novedoso’, a fin de encontrar los caminos de superación, que también incluyen el reconocimiento del error, la entrega, la fidelidad, el sufrimiento y la conversión al esplendor de la verdad, tanto conocida, como vivida”, concluye.