Veinticuatro países siguen usando a menores armados en conflictos

Campaña de seis entidades contra la utilización de niños soldados

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MADRID, lunes 14 de febrero de 2011 (ZENIT.org).- Las organizaciones Alboan, Amnistía Internacional, Entreculturas, Fundación el Compromiso, Save the Children y el Servicio Jesuita a Refugiados se movilizaron, en el Día Internacional contra la Utilización de Menores Soldados, celebrado este domingo 13 de febrero, con el fin de denunciar las graves violaciones de derechos humanos a las que siguen siendo sometidos diariamente niños y niñas en numerosos países.

Las organizaciones solicitan a los estados que aún no lo han hecho que ratifiquen el "Protocolo Facultativo de la Convención de los Derechos del Niño y la Niña", sobre la participación de menores en conflictos armados. "Es la herramienta jurídica de protección más importante para


los menores en conflicto", afirman.

"El Protocolo --aseguran estas organizaciones, en nota de prensa enviada a ZENIT- es un instrumento imprescindible para asegurar que niños y niñas no son utilizados en conflictos armados".

Dicho instrumento aumenta a 18 años la edad mínima para la participación directa en las hostilidades, en comparación con la edad mínima anterior fijada en 15 años en la "Convención sobre los Derechos del Niño y la Niña". También obliga a los estados parte a poner en vigor disposiciones estrictas allí donde no se cumpla.

Este Protocolo ha sido ya ratificado por 134 países, 23 lo han firmado pero no ratificado (como Camerún, Gana, Liberia, Pakistán o Somalia) y un total de 35 ni lo han firmado ni han aceptado hacerlo (como Guinea Ecuatorial, Etiopía, Malasia, Myanmar, Arabia Saudí o Zimbabue). España lo ratificó en 2002.

Con esta iniciativa, las organizaciones se suman a la campaña de Naciones Unidas: “Nadie menor de 18/Zero under 18” que persigue la ratificación universal de este Protocolo para el 12 de febrero de 2012, cuando se cumpla el décimo aniversario desde su entrada en vigor.

La campaña pretende que ningún menor de 18 años sea reclutado ni utilizado en fuerzas armadas o grupos armados, ya que la asociación con fuerzas armadas priva a los niños y niñas de sus derechos y de su infancia siendo devastador el impacto físico y psicológico que les provoca.

Finalmente, las organizaciones solicitan a los estados que ya han firmado y ratificado el protocolo a que realicen esfuerzos adicionales para su adecuada implantación, proporcionando los recursos adecuados.

En Chad están siendo reclutados niños y niñas, de entre 13 y 17 años años, por las Fuerzas Armadas y utilizados en combates, y se están utilizando menores de diez años como mensajeros y en funciones de transporte. Esto contradice claramente el Protocolo, y supone un incumplimiento claro de las obligaciones internacionales de este país.

"Es imposible calcular con exactitud el número de niños y niñas soldados", afirma la nota.

Hay decenas de miles en todas las regiones del mundo. Según el último informe global sobre niños y niñas soldados de la Coalición Internacional de 2008, al menos 24 países de todas las regiones del mundo reclutaban a menores de 18 años.

Desde entonces, miles de menores soldados han sido liberados de fuerzas combatientes, ya sean grupos gubernamentales o insurgentes, tras acuerdos de paz y programas de desmovilización y reinserción en Afganistán, Burundi, Costa de Marfil, Liberia, República Democrática del Congo, Sur de Sudán y otros países.

Sin embargo, durante estos años estallaron, se reanudaron o se intensificaron conflictos en países como Chad, Irak, República Centroafricana, Somalia y Sudán (Darfur), aumentando en estos lugares el reclutamiento de menores.

Los niños, niñas y adolescentes soldados fueron sometidos a situaciones extremas, en las que algunos fueron testigos del asesinato de sus familiares, o utilizados como instrumentos para cometer atrocidades.

Muchos fueron víctimas de malos tratos, violaciones y otras formas de sexualidad forzada, incluidos los “matrimonios” con combatientes en el caso de las niñas.

En numerosas ocasiones, fueron drogados para vencer el temor al adversario, utilizados como carne de cañón, obligados a realizar saqueos, violaciones o a mutilar a personas.

Sobre el tema, ver también:

http://www.zenit.org/article-31502?l=spanish;

http://www.zenit.org/article-33549?l=spanish;