Vietnam: Concluye el Año Jubilar con una exhortación al testimonio valiente

El enviado del Papa a las celebraciones destaca la fidelidad de los mártires del país

| 1430 hits

HANOI, lunes 10 de enero de 2011 (ZENIT.org).- El enviado del Papa a las celebraciones conclusivas del Año Jubilar de la Iglesia en Vietnam animó a los católicos del país a cumplir su deber de ciudadanos y de cristianos sin miedo a dar testimonio de su amor a Jesús, como lo hicieron los mártires vietnamitas.

El prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, el cardenal Ivan Dias, presidió este viernes 7 de enero una misa en la catedral de Hanoi en honor a los 117 mártires vietnamitas, informó Radio Vaticano.

“Allá donde estemos -dijo el cardenal Dias-, también nosotros debemos cumplir perfectamente con nuestro deber de ciudadanos y de cristianos, sin miedo a dar testimonio de nuestro amor y nuestra fidelidad a Jesucristo y a su Evangelio hasta el don de nuestra vida, hasta derramar la sangre como san Andrea Dung Lac y sus compañeros mártires”.

El purpurado transmitió a los asistentes el saludo cálido y la bendición del Papa y les aseguró que “estáis siempre en el corazón y en la oración del Santo Padre”.

“Yo, como prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, estoy cerca vuestro cada día en la oración y llevo con solicitud la vida, los desafíos y las preocupaciones de la Iglesia en Vietnam”, añadió.

El purpurado se refirió al testimonio del mártir san Andrea Dung Lac y sus compañeros en el proceso de canonización.

Y exhortó a los cristianos a cumplir fielmente el “deber que Dios ha confiado a cada uno, como padres y madres de familia, hijos e hijas en la familia, como estudiantes, empleados, trabajadores, directivos,...”.

En este sentido, el cardenal destacó la fidelidad y la precisión con la que san Andrea Dung Lac cumplió su deber de pastor, dando así testimonio de su profunda fe y su amor radical a Cristo y a su rebaño.

El sábado, continuaron las ceremonias de clausura del Año Santo en el santuario mariano nacional de La Vang, con una gran celebración en torno a la Virgen María y la acogida del enviado del Papa.

El quinto de los cinco vice-primeros ministros en ejercicio, Nguyên Thiên Nhân, representó al Gobierno vietnamita, a pesar de que el programa inicial preveía la participación del jefe de Estado y del primer ministro, según la agencia Eglises d'Asie.

Para numerosos peregrinos que participaron en la fiesta en el santuario mariano, la conclusión del Año Jubilar supuso una nueva esperanza.

Como indicó Benedicto XVI en su mensaje dirigido a los católicos de Vietnam ante la apertura de ese tiempo de gracias, el recuerdo de los 117 mártires de Vietnam “ayudará a todo el pueblo de Dios en Vietnam a activar su caridad, a aumentar su esperanza y a fortalecer su fe que es probada a veces en el día a día”.

Por su parte, los obispos vietnamitas animaron, en su carta dirigida a la comunidad católica del país para proclamar el Jubileo, a dedicar una atención al ejercicio de la caridad para desarrollar el espíritu de comunión en el seno de la Iglesia.

En concreto, destacaron la importancia de anunciar el evangelio, contribuyendo así al desarrollo social, y de ofrecer un cuidado especial a la juventud.

La Iglesia en Vietnam ha celebrado un año especial de gracias entre noviembre de 2009 y enero de 2011 con motivo del 350 aniversario de la creación de los dos vicariatos apostólicos de Tonkín y la Cochinchina (en 1659) y de los 50 años de la institución de la jerarquía católica en Vietnam (en 1960).

Un momento central del Jubileo fue la gran asamblea del pueblo de Dios basada en el modelo del Sínodo de los Obispos, organizada por la archidiócesis de Ciudad Ho Chi Minh entre el 21 y el 25 de noviembre de 2009.

Según la agencia AsiaNewsActualmente, hay en el país casi 8 millones de fieles católicos -un 7% de los 87 millones de habitantes- divididos en 26 diócesis y en 2.228 parroquias, unos 2.900 sacerdotes, 1.500 religiosos y diez mil hermanas; 1.500 seminaristas y 400.000 catequistas.