Vietnam: las autoridades locales impiden la celebración de la misa en Con Cuông

La diócesis llama al respeto de la libertad religiosa y de la legislación

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ROMA, martes 3 julio 2012 (ZENIT.org).- Varios domingos del mes de junio pasado, grupos movilizados por las autoridades locales llegaron a impedir la celebración de la misa dominical en la capilla católica de Con Cuông, distrito de la provincia de Nghê An, en la diócesis de Vinh.

Un artículo publicado el 28 de junio en el sitio internet de la diócesis informa de los hechos y llama a las autoridades al respeto de la libertad religiosa y de la legislación.

Desde hace siete meses, existe un contencioso entre la comunidad católica del distrito de Con Cuông y el poder local. Una primera agresión tuvo lugar el 13 de noviembre de 2011. Ese día, las autoridades del distrito movilizaron a una tropa compuesta por agentes de la Seguridad y de milicainos –en total 300 personas--. Equipados con sirenas de alarma y tambores, los perturbadores irrumpieron gritando en la capilla donde se celebraba una misa. La confusión fue tal que los dos sacerdotes celebrantes debieron interrumpir la celebración.

Unos quince días más tarde, una bomba de fabricación artesanal explotaba en plena noche en la puerta de la capilla, causando serios destrozos. Interrogados sobre estos dos incidentes, los poderes públicos declararon ignorarlos totalmente. Una indagación hecha desde las provincia no dio ningún resultado. Poco después del segundo incidente, el obispo de Vinh protestó en el sitio internet de la diócesis, denunciando las actuaciones que turban el orden público y dividen a la población. Anunciaba también que seguiría de cerca el desarrollo de los sucesos de Con Cuông.

Después de más de seis meses de tregua, durante los cuales la misa se celebró todos los domingos, las hostilidades se reanudaron a principios del mes de junio. El domingo de la Trinidad, una cincuentena de cuadros locales dirigidos por el presidente del Frente patriótico se mezclaron con los fieles asistiendo a la misa y se esforzaron por boicotear la celebración. Durante este tiempo, en el exterior, agentes de la Seguridad impedían a los fieles entrar en la capilla.

El mismo tipo de disturbios se repitió las semanas siguientes. La intervención de las autoridades locales fue particularmente virulenta el 24 de junio pasado: media hora antes de la hora prevista para la misa, 250 personas, movilizadas a este efecto, trataron de invadir la capilla y ocupar los asientos. Cuando el sacerdote llegó al lugar, fue invitado a presentarse ante las instancias del distrito, una invitación que declinó. Luego se vio obligado a celebrar la eucaristía en medio de un tumulto indescriptible; altavoces colocados ante las puertas y ventanas abiertas, al máximo de volumen, obligaban a oir, durante toda la duración de la misa, un discurso fustigando la ilegalidad de la misa que se iba a celebrar. Al hilo de la ceremonia, el celebrante recibió la reprimenda del presidente del Frente patriótico, que le recomendó no volver, un consejo que el sacerdote no tiene intención de seguir.

La campaña oficial para impedir la celebración de la misa dominical en Con Cuông no se lleva a cabo sólo el domingo. Durante la semana, cada una de las familias católicas ha recibido la visita de miembros de la Seguridad o de cuadros administrativos que se han esforzado en demostrar el carácter ilegal de la misa dominical; estas visitas oficiales no han sido ahorradas al antiguo propietario de la casa que sirve hoy de capilla. Esta había sido cedida por el al obispo de la diócesis.