Vuelve la pesadilla eugenésica

En Oregon, el Family Research Council denuncia experimentos de clonación humana

Ciudad del Vaticano, (Zenit.org) Antonio Gaspari | 1286 hits

No fue suficiente el horror nazi para hacer comprender lo peligroso que es el intento de manipular los embriones humanos y intentar realizar formas de clonación humana. Ayer se publicó la noticia de que en Oregon han sido clonados embriones humanos con la misma técnica de clonación utilizada para hacer nacer a la oveja Dolly.

Para la clonación se han utilizado óvulos femeninos y células humanas. Los embriones humanos se han distribuido después para extraer las células madre.

La asociación que ha denunciado la clonación ha sido la estadounidense Family Research Council (http://www.frc.org/stemcells). Se trataría de la primera vez que se clona y después se ha crecer un embrión humano para después extraer las células madres embrionarias.

Un intento en este sentido se anunció en el 2004 y en el 2005 por el doctor coreano Hwang Woo-Suk. Al final todo resultó ser un fraude.

Ha sido el “journalCell” en la edición online que ha publicado la información sobre la clonación realizada con la sucesiva distribución y extracción de células madres. Al referirse a la clonación el “journalCell” cuenta que han sido utilizados óvulos de calidad "premium".

El doctor David Prentice del Family Research Council (FRC), ha dicho: "Es una gran preocupación ver que algunos científicos están todavía llevando adelante la clonación humana. Una práctica que lleva a una ingeniería humana altamente peligrosa, proyectando escenarios similares a los descritos en la novela de Aldous Huxley El mundo nuevo.

Según el doctor David Prentice, la clonación de los embriones es peligrosa y deshumana. En lo relacionado al uso de las células madre, el miembro del FRC ha explicado que es mucho más fácil y más eficaz obtener las "células madre pluripotentes" de la piel y los tejidos de personas adultas.

"Las células madre adultas - ha precisado Prentice - son más eficaces por el tratamiento de los pacientes. Más de 60.000 personas en el mundo reciben células adultas cada año para transplantes y para curar al menos una docena de enfermedades graves ".

Las técnicas de clonación, además de ser éticamente inaceptables, necesitan óvulos producidos con técnicas de hiperestimulación que son peligrosas para la salud de las mujeres que se somenten al tratamiento con hormonas.